miércoles, 9 de enero de 2008

El vaquero de la paz

No sé si da más asco que pena, más grima que lástima, más rabia que tedio. El paso de vedette trasnochada de George W. Bush bajando la escalerilla del avión que le ha llevado a Tel Aviv encoje el estómago. Hay que tener muy poca dignidad para presentarse en Oriente Próximo justo cuando el mandato se te acaba, buscando la medalla de salvador de Tierra Santa en el minuto 90. Bien, es lo que han intentado sistemáticamente todos los presidentes de EEUU, pero Bush está aún menos legitimado que ellos para hacerlo. No ha movido un dedo por firmar esa paz y además ha hundido en la miseria el trabajo que durante 8 años desarrolló Bill Clinton, al que no vamos a salvar ahora pero que sí tuvo la decencia de implicarse de cuando en cuando (sobre todo cuando los escándalos de alcoba lo acosaban) con palestinos e israelíes. Bush no, nunca se ha dignado a mirar a la zona siquiera.
Ahora comienza una larga visita con la que sólo pretende mantener a raya a Irán, recordarle a Siria quién manda y camelarse el favor, tibio últimamente, de los judíos. De los radicales, aseverando que Israel debe seguir siendo la patria segura de cualquier hebreo; de los progresistas, prometiendo un Estado palestino para antes de 2009, como exige Annapolis, y guardando en su agenda media hora para el perdido Abbas. Las encuestas afirman que los judíos norteamericanos están masivamente con los demócratas (eso sí, muy divididos entre Clinton y Obama), así que un guiño republicano a escasos meses del supermartes no está de más, habrán pensado los republicanos. Total, un viaje, una sonrisa de vaquero y cuatro promesas con alfileres ni cuestan tanto ni comprometen a nada. Puro lucimiento.

Hace media hora, informa Haaretz, Bush ha abogado por eliminar los asentamientos judíos ilegales que aún quedan en Cisjordania. No es suficiente, queda Gaza, esa otra provincia autónoma y pobre. De eso, ni palabra. Tampoco de Jerusalén. "Sí, deben irse". Lo reconozco: no pensaba que fuese a decir algo tan claro, pero el problema es que ya no me lo creo. Igual es porque a Bush se le aplica la letra de los tangos que canta Poveda: "Buenas intenciones. Trae buenas intenciones pero pronto se quean en ná. Será que se le olvidaron, tendrá endeble la memoria o nunca fueron verdad".
No vamos a sacar nada en claro de semejante visita. Ni de Annapolis. Ni de la UE (que ni abre la boca ante la ronda de Bush) ni de la ONU (que en su web especial de Oriente Medio tiene por noticia más actualizada una sobre el Cuarteto datada en septiembre de 2007). Sin interés no hay solución. Sé que todo lo dicho es obvio y vano, pero lo escribo porque me puede el enfado. El señor que no ha movido un dedo. El señor que pasó de la Hoja de Ruta y de Ginebra. Él y su pareja, la señora Rice, la que hoy se quedaba sin respiración oyendo su himno en el Ben Gurión. Obama, Hilary, haced algo cuando os toque, por favor...
P.D.: La foto es de AFP y muestra la llegada de Bush al Aeropuerto Internacional Ben Gurión de Tel Aviv, acompañado del presidente israelí Simon Peres (otro que era laborista y se cambió de bando, otro Nobel de la Paz).

2 comentarios:

Marisa dijo...

Bueno, yo opino lo mismo, que este tipo no hará nada de nada. Sólo añado nueva información: una buena, una mala y una normal. La primera es el anuncio del concierto que Baremboin dará en Ramala en unos días. La segunda es la muerte de dos civiles palestinos tras un ataque hebreo en Gaza. La última es un enlace con el blog de los corresponsales de elmundo.es en jerusalén, con un relato gracioso de cómo se ha preparado la visita de Bush. Adios.

http://www.abc.es/hemeroteca/historico-30-07-2003/abc/Espectaculos/barenboim-ofrecera-recital-en-ramala-el-proximo-sabado_198225.html

http://www.elmundo.es/elmundo/2008/01/09/internacional/1199894467.html

http://www.elmundo.es/elmundo/2008/01/08/orienteproximo/1199788346.html

Almon dijo...

Bush no merece ni una entrada de blog