Inma y Ramón cuentan. Porque son amigos y compañeros, porque con ellos las cosas salen mejor, porque siempre están dispuestos a ayudar. Ahora, además, descubro que cuentan cosas, porque tienen unos blogs maravillosos,
Luna nueva se llama el de Lacárreter;
Aquifoto.com el de Morales. Cosas muy interesantes, divertidas, sorprendentes, que os van a interesar.
A Inma la conozco de lejos, de cuando gateaba en
San Vicente y no tenía ni idea de quién era quién en el mundillo político. Junto a Begines y Blanca, fue la que, generosa y cómplice, más me ayudó a coger la onda, la que invitaba a los corrillos, la que daba claves, pese a que entonces éramos
competencia. Luego se vino a nuestra casa, y entonces todo fue mejor aún. Una compañera a la que recurrir, sabiendo siempre que habría respuesta. Ahora nos la ha robado la Junta, pero sigue siendo una de las plumillas más brillantes del oficio. Por eso se la llevaron...
Ramón, callado y aplicado, me salva cada tarde. No hago más que pedirle favores, de darle la lata, y de sorprenderme, cada vez que me acerco a su esquina, del mundo rico, creativo y nuevo que esconde. Ya lo quería como consorte de mi Trujillo, pero cada día me parece más una pieza insustituible en nuestra maquinaria.
Ahí va la recomendación. Espero que les cojáis cariño...