martes, 6 de mayo de 2008

Normalidad anormal

Qué ganas tenía de volver. A ratos pensaba que lo mejor era dejar esta paginilla, porque aporta lo justo. A ratos hay quien te anima a seguir (gracias, Boca), quien te dice que no hay quien te aguante con las Palestinas, los Israeles y el frito variado de periodismo. También la tecnología -la ausencia de ella- ha sido determinante para largarme por tanto tiempo. Pero bueno, nada que unos cientos de euros (oh, dolor!) no hayan solucionado hace diez minutos. El caso es que vuelvo al blog, un ancla que me amarra a mi normalidad anterior, aún no recuperada, y ya veremos si algún día. Seguimos caminando entre tinieblas, inquietudes y horizontes que se alejan o se aproximan, según la hora, el minuto, el segundo. Menos mal que están ahí la familia, los amigos, los nuevos amigos, los libros. Mientras repaso la lista de cosas que me hubiera gustado compartir en estos días (algunas han prescrito, como los delitos), os dejo una sentencia de Ana María Matute en la que he puesto toda mi fe. Porque lo mejor, espero, está por llegar.
"Todos llevamos dentro una palabra extraordinaria que todavía no hemos logrado pronunciar".
http://www.revistamercurio.es/index.swf

7 comentarios:

Kacho dijo...

¿Qué es eso de abandonar tu casa, con lo "cuca" que la has puesto y la de gente que venimos a verte?

Me alegro de que vuelvas a darnos píldoras de las que hacen pensar. Tu blog es un lugar donde durante unos minutos, uno puede cerrar los ojos y los oídos y olvidarse del mundanal ruído. Otras, las que más, es una llamada de atención para no olvidarnos de la parte del mundo que ignoramos.

Por lo uno, por lo otro, no dejes de escribir.

Siramicor dijo...

Espero que esta casa siga abierta por muchos años, estés donde estés, vivas donde vivas, trabajes o estén en un chiringuito porque te tocó el euromillones. la gente que tiene cosas interesantes que decir no es especialmente abundante. En los pasillos se te echa de menos, has de saberlo. Un abrazo

Mariana dijo...

Un beso fuerte reina

Gordi dijo...

Casi me había acostumbrado a no abrir el blog niña! Uf, daba no sé qué ese último mensaje, qué tétrico. Me alegra ver que vuelves a la caza, pero más me lo creeré cuando empieces a poner cosas de los israeles y los periodismo. Al que no le guste que no lea, coño

Comoaguademayo dijo...

Ya te esperábamos

Antonia dijo...

No lo dudes. Te queda mucho por caminar...

Alonso dijo...

Oh, descubrimiento: estoy tirado viendo Los intocables (cha cha chan, cha channnn) en Telemadrid cuando hago un alto forzoso por la publicidad y entro en este blog. Anda! Ha vuelto la Rengel. Ah. No. Va a ser que no. Creo que ha sido secuestrada por el espíritu de Javier Marías (aún no recuperada y lla veremos si algún día...). Vaya vaya vaya ;)