lunes, 12 de mayo de 2008

El oficio, por Wilder

"Va... Periodistas... Un atajo de pobres diablos con los codos raídos y los pantalones llenos de agujeros, que miran por el ojo de la cerradura y que despiertan a la gente de madrugada para preguntarle qué opina de fulanito o de menganito. Que roban a las madres fotos de las hijas que han sido violadas en los parques. ¿Para qué? Para hacer las delicias de un millón de dependientas y amas de casa. ¿Y sabéis qué? Al día siguiente su reportaje sirve para envolver un periquito muerto".

Jack Lemmon-'Hildy' Johnson, en Primera plana (1974).

5 comentarios:

Siramicor dijo...

Lo mejor de esa peli es cuando al final te cuentan qué ha hecho cada uno: el periodista que se iba a casar deja a la novia, vuelve al periódico y acaba de director... jaja... no podemos dejar el vicio ni por una tía

Kacho dijo...

Un compi, reportero gráfico de TV, rellenaba una solicitud de acreditación de prensa. Al contestar el apartado de su profesión, escribió algo como: "Transportar un montón de equipo muy pesado de un lado a otro. Pegarme con tipos tan cargados como yo. Grabar imágenes estereotipadas que nadie observa."
No es Wilder, pero no está mal para un puto cámara mugriento.

Herblay dijo...

No está nada mal, no. Y después dicen que los de la prensa somos los niños bonitos. Ay

Mario dijo...

SIguiendo con lo que dice Siramicor, lo mejor es la escena en que el director y el el perio de tribunales y sucesos están dándole a la tecla, escribiendo la exclusiva del año, ante la mirada de susan sarandon, que no se puede creer que esto del periodismo sea así de apasionante para su novio. La mía, mi novia, me preguntó al ver la peli si yo también ponía esa cara de fanático al escribir. No tengo un espejo delante, pero imagino que sí, claro, con el colmillo goteando cuando tienes un temazo; esa adrenalina es imposible de sustituir con otra cosa. Es adictiva totalmente. Entiendo que la eches de menos

Toñi dijo...

Y pese a esa definición, poca gente ha definido mejor con sus imágenes la pasión por la información, y poca gente ha defendido en sus entrevistas mejor a la prensa