jueves, 1 de octubre de 2009

Encadenados

"...Y le hemos expresado al presidente andaluz nuestra apuesta por la libertad de prensa...". Dios. Lo ha dicho. No me engañan mis oídos. El primer ministro de Marruecos, Abbas El Fassi, dice que ha tratado con José Antonio Griñán de algo que no existe. Prensa libre marroquí. Ja. Estuvimos lentos en esa rueda de prensa (teníamos la mente lejos, en el Sahara) y no le replicamos. Luego, en las charlas de café (de té, más bien) nos vinieron las palabras a la boca: 25 años de cárcel y más de dos millones de euros en multas a diversos medios de comunicación en los 10 años que lleva reinando Mohamed VI, acreditaciones que se retiran o amenazas de hacerlo, robos inesperados, colegas de los medios gubernamentales que más parecen espías que periodistas... Compañeros fabulosos como Joan Marcet (TVE) nos contaban las limitaciones para moverte, cerrar entrevistas, tener una versión extraoficial. "En un país duro y hay momentos de mucha tensión política", reconocía esta misma mañana en el aeropuerto de Rabat, a punto de volar hasta Alhucemas. Cuando uno escribe con ligereza es incapaz de imaginar siquiera lo que supone esta presión, cómo será trabajar así. ¿Hay apertura a la vista? No lo creo, no. Preguntaremos a Griñán qué versión le vendió el amigo marroquí.

5 comentarios:

Juan dijo...

¿Y el presidente andaluz no dijo nada? ¿No le replicó? Así nos va. Silencio para quedar bien. Imagino que habrá sido un viaje interesante, pena que no nos hayas contado más. Abrazos

Navata dijo...

Me habían dicho que éste era un sitio muy recomendable de una gran revertiana. Veo que no se equivocaban, aunque uses palabras del señor de Quevedo sin citar (es broma, jeje). Estaremos pendientes de esta página, pues.

Ariza dijo...

La palabra libertad se usa de manera impune. En manos de miserables como las autoridades marroquíes suena a insulto, a desfachatez y a fachada. No me vale la excusa de las prisas. La prensa española debió preguntar, ya que la marroquí no tiene derecho a hacerlo. Las autoridades españolas deberían tener menos compadreo con quien tanto arrolla los derechos humanos.

Toñi dijo...

Hace cosa de 3 meses fue un amigo de "Tiempo" a hacer un reportaje sobre drogas y se pasó 17 horas en el control fronterizo. Y eso que no llevaba ni cámaras de video o fotos. Al fotógrafo nativo que contrató allí lo detuvieron a su marcha durante 3 días y se vio forzado a enseñar a la Policía todo el material. Menos mal que con lo digital pudo enviarlo todo a Madrid, a modo de copia de seguridad, y enseñó cuatro o cinco fotos. Desde entonces ha tenido que ir a declarar en varias ocasiones. El repor aún no ha visto la luz, os avisaré cuando esté. Espero que haga alusión a este circo

Reporter dijo...

Lo de siempre: Occidente / Europa pasando la mano sobre la chepa a estos pequeños dictadores que no dilapidan al personal pero sí aprietan la soga todo lo que pueden. Todo sea por el mercado que nos abren. Ánimo a los compañeros que allí trabajan en estas circunstancias