sábado, 13 de junio de 2009

Córdoba

Córdoba, de Medina Azahara. La tengo en la cabeza desde hace un par de días, cuando comencé a leer Los cipreses de Córdoba (Edhasa) y me perdí en las calles viejas y en el palacio recién inaugurado por Abd al-Rahman III, me enredé en las intrigas palaciegas y descubrí la poligamia en el judaísmo. A falta de 40 páginas, no parece mala obra. Lo mejor es que me ha traído la música, y unas ganas locas de regresar. El té y la paz esperan.

3 comentarios:

Alicia dijo...

Niña, no es el lugar, pero te dejo este enlace. ¿Has visto el correo de RSF? Qué fuerte!

A ver si quedamos.

Muac!

http://blogs.periodistadigital.com/24por7.php/2009/06/12/medios-despidos-trabajos-apli-9999

Gordi dijo...

Del Puerto siempre, pero con abuela materna de Lucena. Así que, siempre, viva Córdoba!

Mario dijo...

Pues yo bajaré unos días en agosto... La historia sigue bien :) A veri si te vienes y la conoces.