viernes, 7 de marzo de 2008

Triste triste triste

ETA mata a un socialista en Mondragón. En la calle, a bala limpia, ante los ojos de su hija. Así, sin más. A quemarropa. Es la puntilla a una noche triste con ocho chavales asesinados en Jerusalén, en Kiryat Moshé, a la vera del Renaissance Hotel, uno de esos lugares mágicos que uno guarda para toda la vida. El drama en lo que era el escenario de la pura felicidad. Nueve muertos del fanatismo, los de capucha y los kamikaces, tan distintos. Ya no es un viernes de campaña, es un viernes de muerte. Triste triste triste. Seamos fuertes, hermanos. Sigo creyendo que somos más y somos mejores.

4 comentarios:

Mariana dijo...

Ay chamacos, todo el apoyo del mundo desde este lado del oceano. Espana siempre contara con nuestro apoyo en su lucha contra la mala sangre del terror. Dios quiera que no afecte en nada a vuestras elecciones porque seria demasiado que dos golpes de asesinos seguidos rompieran la normalidad. Parece mentira que existan estos reductos fanaticos en pleno occidente. Besos y todo el animo, el carino y el apoyo del mundo.

Artacho dijo...

no, no fui. IU en Sevilla no me gusta mucho, yo soy más de Concha. Además, era en la Algaba.

besos

Ariza dijo...

Todos con la familia de Carrasco y con los socialistas vascos. Valor

Borja dijo...

I cant believe the news today
Oh, I cant close my eyes and make it go away
How long...
How long must we sing this song?
How long? how long...

cause tonight...we can be as one
Tonight...

Broken bottles under childrens feet
Bodies strewn across the dead end street
But I wont heed the battle call
It puts my back up
Puts my back up against the wall