jueves, 28 de agosto de 2008

Abie Nathan


ISRAEL-PACIFISTA
Muere a los 81 años el intrépido pacifista israelí Abie Nathan
Jerusalén, 28 ago (EFE).- Abie Nathan, conocido por sus intrépidas iniciativas pacifistas, como la creación de la estación de radio "Voz de la Paz" en alta mar, o un viaje en avión de Israel a Egipto en 1966, murió ayer en Tel Aviv a la edad de 81 años.
Abraham Jacob Nathan nació el 29 de abril de 1927 en Irán y se educó en India, donde sirvió como piloto de combate de la Real Fuerza Aérea, antes de emigrar a Israel en 1948, donde se sumó a aviación del recién creado Estado judío.
Saltó a la fama cuando en 1966 realizó un viaje en solitario en un rudimentario avión a fin de dialogar con los egipcios más de una década antes de que Israel y Egipto firmaran la paz en 1979.
Fiel defensor de la idea de que los hombres de a pie pueden lograr el éxito en áreas donde los políticos fallan, Nathan había concurrido un año antes a las elecciones legislativas en Israel con la promesa de viajar a El Cairo para hablar de paz con el presidente egipcio, Gamal Abdel Nasser.
"Alguien tiene que hacerlo. Con los políticos no llegamos a ninguna parte", declaraba en aquella ocasión, en línea con las creencias pacifistas que conoció en la India.
No en vano, el periodista del diario "Haaretz" Gideon Levy, amigo personal de Nathan, lo describe como "el último israelí que sintió compasión y ayuda como conceptos globales. Nuestra Madre Teresa".
Pese a que fracasó en su intento inicial de hablar con los egipcios, su cruzada particular para acabar con el conflicto árabe-israelí despertó gran simpatía entre muchos israelíes.
Así, también es conocido por convertir un viejo barco carguero del que se dice fue parcialmente fundado por John Lennon en una estación pirata de radio frente a la costa de Tel Aviv llamada "Voz de la Paz", que emitía canciones y mensajes pacifistas.
"Shalom, salaam y paz para todos nuestros oyentes", declaró Nathan al comienzo de sus programas radiofónicos en 1973.
También son conocidas sus reuniones con líderes de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) como Yaser Arafat, con quien se reunió en Túnez y llamaba "hermano", cuando en Israel ese tipo de acciones eran consideradas delitos criminales.
Sus huelgas de hambre en favor de la paz y sus encarcelamientos por mantener reuniones con dirigentes palestinos lograron consolidar su fama de activista y despertó las simpatía de la bohemia y no pocos políticos.
No sólo fue punta de lanza del movimiento pacifista en el conflicto árabe-israelí, sino que también asistió a víctimas de terremotos y hambruna en otras regiones del planeta como Camboya, Nicaragua, Líbano o la antigua Zaire.
Asimismo, en plena guerra fría visitó varias capitales europeas, así como EEUU y la entonces Unión Soviética, donde se entrevistó con líderes como el Papa Pablo VI, al senador Robert Kennedy e intelectuales como Jean Paul Sartre o Bertrand Russell.
El presidente del Estado de Israel, Simón Peres, ha alabado la figura de Nathan como la de "un gran luchador contra la guerra, la pobreza y la discriminación", y lo define como "un hombre que dedicó su vida a otros, para la mejora de la humanidad".
El primer ministro, Ehud Olmert, afirmó por su parte que "agregó un color único de humanidad y compasión a la sociedad israelí. Lo llevaremos con cariño en la memoria".
El secretario general de la organización israelí "Paz Ahora", Yariv Oppenheimer, califica a Nathan como "vanguardista y valiente luchador por la paz, que no dudó en liderar la lucha".
En 1996, Nathan sufrió un primer infarto en Washington, que lo dejó postrado en una silla de ruedas al padecer una hemiplejía del lado izquierdo del cuerpo. Otro infarto más severo en junio de 1998 en Tel Aviv le dejó sin habla. Desde entonces permanecía retirado de la vida pública.
Nathan estuvo casado en dos ocasiones y tiene una hija, Sharona.
EFE

4 comentarios:

Siramicor dijo...

¿un pacifista israelí? Cuesta casi creerlo :(

Anónimo dijo...

M encantó la entrada Carmen, es dificil creer que haya existido gente con esa capacidad cuando examinamos las atrocides que se cometen en nombre de estos pueblos que verdaderamente guardan excepciones... gracias a Nathan se puede confiar

Un beso y espero hablar algún día más contigo por el periódico. Mi amiga Mercedes, la gata, ya sabe que nos conocimos personalmente y le encantaría conocerte a ti también

María

Herblay dijo...

Cuando quieras, María! A ver si hacemos una quedada en condiciones.
Besos!

Ariza dijo...

Y... y... y qué te gusta un israelí. Menos mal que hay costumbres inmutables en este mundo. jajaja