domingo, 13 de septiembre de 2009

Falso cura, verdadero oficio

Buenas historias, aunque sean durísimas, y contadas lo mejor posible. Ahí está la clave del oficio. Lo ha entendido perfectamente Pedro Ingelmo, que en los Joly se marca un reportaje entre espeluznante y enternecedor sobre un cura falso, unos enfermos abandonados y una redada policial. Maravillosa página para una actualidad imposible.
Nota: Al César lo que es del César, que antes lo contó Pedro Espinosa muy dignamente en El País... Pero la actualidad mandaba más que la emoción.

3 comentarios:

Pepe dijo...

Es estremecedor lo que cuentan estas noticias. Para los que trabajamos con personas dependientes (tanto física como anímicamente) es un mazazo, porque no podemos dar todo lo que nos gustaría y aún así te lo agradecen, y saber que hay quien hace daño por sistema, que saca rendimiento y beneficio a ese dolor... Entran náuseas.

(Aparezco poco, pero sigo aquí. Besos mil)

Miguel dijo...

Ingelmo es un crack.*

Gordi dijo...

Muy muy bueno el trabajo del compañero. La historia, por desgracia, es largamente conocida en nuestro Cádiz.

Abrazos atrasados