jueves, 9 de abril de 2009

Lo que vieron sus ojos

Reconstrucción realizada por Reporteros sin Fronteras de las últimas imágenes tomadas por el periodista Ricardo Ortega, asesinado en Haití cuando trabajaba como para Antena 3.

7 comentarios:

Siramicor dijo...

Lo que vieron por su cuenta y riesgo, sin contrato después de años de ser uno de los mejores y más serios corresponsales del mundo. La vergüenza y el escarnio (ahora que estamos en tiempos semanasanteros) caigan sobre los responsables de Antena 3 que lo arrastraron a la muerte

Reporter dijo...

A la memoria de uno de los mejores. No es cuestión de que esté muerto, es que era grandioso. Ojalá todos los físicos se reconvirtieran a periodistas con el mismo éxito. Han demostrado ser mejores que los niños de facultad. Con perdón

Kacho dijo...

Gracias por traer a la memoria a uno de los periodsitas más comprometidos y sacrificados que han nacido en este país. Casualmente, hace un par de días, reencontré esta foto en el fotoblog de Walter Astrada y me dejó conmocionado. Dejo el enlace, pero aviso que la imagen es dura. Que al menos sirva para callar la boca de aquellos necios que no sé qué carajo justifican al decir que el que muere cubriendo un conflicto, sabía a lo que iba. Parece mentira, pero estos desgraciados existen.

http://www.walterastrada.com/index.php?id=5

Anónimo dijo...

san Peckinpah dice:
Kacho, no saben a lo que van lo mismo que tú o yo o cualquiera desconocemos lo que nos va a pasar de aquí a cinco minutos. Estoy seguro de que los propios militares se convencen a sí mismos de que ninguna bala lleva su nombre, que le van a dar al de al lado, que el que va a pisar la mina estará justo antes o después de él, pero que a ÉL no le va a pasar nada. Que los corresponsales de guerra tengan un billete de vuelta en su chaleco multibolsillos del Coronel Tapioca no quiere decir que tengan volver seguro. Al final regresarán vivos, muertos o en fascículos. En una guerra te pueden pegar un tiro (o un misilazo o un bazokazo), y más si vas de miranda, porque hacer crónicas escondido como que no queda muy profesional; es un riesgo muy muy muy probable y hay que sopesar la posibilidad de que te ocurra. En las guerras mueren personas. Y los periodistas, por ahora, lo son. Por lo demás, se veía y se oía cachondo el Ortega, para echar unas cervecitas... La primera de esta noche me la tomaré por él.
SALUD

Anuska dijo...

Genial vídeo. ¿Sale muy cara la cuota de RSF?

Borja dijo...

Gracias por este recuerdo. Besos

Gordi dijo...

Fantástico documento, fantástico Ortega