jueves, 17 de diciembre de 2009

Contradicciones

Hace tres días se entregaron los Premios Andalucía de Periodismo. Por una vez, un presidente de la Junta se entretuvo en hablar de crisis, de precariedad y del daño que ese cóctel hace a un"bien público" como la información. Sólo por eso, aunque no vaya más allá del colegueo con el auditorio, ya mereció la pena la gala. Sin embargo, la entrega de este año fue especialmente dolorosa por otro detalle: recogía el premio, en la categoría de Prensa, un periodista que, como bien dijo, se ha quedado sin periódico en el que contar historias. Con la cabeza alta, Álvaro Calleja recordó a sus compañeros, los 45 despedidos de La Opinión de Granada. Un premiado sin cabecera, un apátrida distinguido, un plumilla sin papel pero con diploma. Las cosas: cabezas cortadas que hace minutos bullían de ideas, de historias, de apuestas. Tan buenas, que hasta son de premio. Ojalá pronto Calleja y los suyos encuentren dónde seguir con el oficio. Ojalá no crezca la cifra, esos 3.100 despedidos en este año, y el oficio se estabilice. Ojalá que salgamos de la crisis con dignidad y que los recortes no redunden en menos calidad y más servilismo.

3 comentarios:

Borja dijo...

Es que en estos tiempos el periodismo de premio no da de comer. Mejor vender páginas a benditos anunciantes gubernamentales para poder aguantar. Lamento decirte que tus ojalás no tienen visos de prosperar.-

Gordi dijo...

http://www.elpais.com/articulo/madrid/comic/memoria/historica/elpepucul/20091217elpmad_13/Tes

No viene a cuento, pero por si no conoces PARACUELLOS.

Lo de las contradicciones del gremio, qué quieres, lo de siempre: además de cornudos, apaleados. Al menos a este chaval el premio le pagará la hipoteca un par de meses.

Herblay dijo...

Lo conozco, compi, y lo admiro. Gran regalo de Reyes para quien aún no lo tenga