lunes, 31 de agosto de 2009

Avances


A mí no me importa si a Ricardo Ortega lo mataron los sublevados haitianos o las tropas de EEUU. Lo que quiero es que se sepa a ciencia cierta quién nos quitó a uno de los mejores reporteros de España. Y que, si es posible, pague por ello. Que la bala extraída a un periodista norteamericano tenga la respuesta es un avance, sean cuales sean las conclusiones a las que llegue la Audiencia Nacional. No pesa menos su muerte porque no lo acribillaran los yanquis, como vino a decir ayer un odioso tertuliano. La muerte es la muerte, mate quien mate. ¿O vale menos lo que le ocurrió a Parrado porque iba adscrito con los USA? Ojalá esa bala que sólo hirió al plumilla estadounidense permita hacer justicia en el caso de Ortega. Aunque hablar de justicia en una guerra... En fin. Allí sólo mandan las leyes de la probabilidad de que te den o no te den. Sencillo e irremediable.

P.D.: La foto, de la Miguel Hernández.

1 comentario:

Borja dijo...

¿No se le ocurrió esto antes a nadie, con lo que lleva coleando el caso? ¿No se sabía que había otro herido con el que comparar muestras? A lo mejor es que gustaba pensar que lo mataron los "malos americanos". Aunque, como dice mi santo padre, si uno se va a Fernando Poo a meterse en una guerra, es fácil cruzarse en la trayectoria de una bala. De quien sea. Lo único cierto es que nos dejaron sin el mejor físico-periodista de guerra del mundo (es que me encantaba, leñe).