jueves, 14 de mayo de 2009

Persecución

Ser israelí y contar las cosas desde Gaza no es cómodo, porque te convierte en sospechoso. Eso le ocurre a Amira Hass, reportera del Haaretz, que acaba de ser detenida al salir de la franja, un lugar en el que ningún israelí puede vivir. Así se protege la libertad en el bastión de Occidente en Oriente. Todo un ejemplo.

5 comentarios:

Ray dijo...

Un ejemplo sí, de ese gobierno represor al que tento quieren EEUU y la UE. Nunca habrá una queja por cosas como esta.
Saludos de un colega de Santander

Anónimo dijo...

san Peckinpah dice:
Un lugar en el que ningún israelí puede residir, mejor dicho. Vivir si que viven (hasta que los echan). Lo contrario de vivir es morir, y bueno, ya sabemos quienes son los que más mueren... Libertad, una de las palabras más huecas y sobrexplotadas del universo. Y eso que no existe.
SALUD (a secas)

Mario dijo...

No te lo he dicho, pero la tengo en cartera para una entrevista en el tour de agosto. Ya te pediré que me ayudes con el cuestionario. :)

Siramicor dijo...

Qué cansancio...

Juan dijo...

Era el título de un gran disco de El Lebrijano sobre la historia de los gitanos (decir algo más es repetirnos, mi vida)