martes, 4 de diciembre de 2007

107

El domingo llegó a Tenerife otro cayuco. Nadie lo vio hasta que estaba muy cerca de la costa, en San Miguel de Abona. A bordo, 58 inmigrantes subsaharianos. Y con ellos, un cadáver, el del joven compañero que no soportó el hambre, el cansancio, la sal y las quemaduras de la travesía. Con él son ya 107 los fallecidos a bordo de embarcaciones provenientes de África hacia Canarias en lo que va de año. Sólo en los últimos cuatro años, dice la ONU, han debido morir entre el Estrecho y las islas unas 2.000 personas, sumando las que conocemos y las que se pierden en el mar. La pena es que la noticia no pasa de un engatillado en la prensa local. (Foto: E. Pérez).

3 comentarios:

Pepe dijo...

No te había escrito porque yo de periodismo no entiendo, aunque sé que me gusta lo que leo aquí. hoy sí me has dado en la tecla. gracias como siempre por acordarte de la inmigración, tú que sabes de esto. echamos de menos el cariño con el que nos tratabas y en el correo ya no tenemos el mismo espacio (para el que lea esto que sepa que soy voluntario de cruz roja). si no fuera por tereixa no saldría nada. La noticia de canarias es espeluznante, pero que sepas que lo que dice la onu no es nada, es sólo el principio. hay informes de toda la década que ponen los pelos de punta. nosotros ahora recibimos a menos gente en tarifa, por aquello del sive (no sé para qué te lo digo, si lo sabes), pero la losa de lo que hemos visto nos puede en el ánimo. a los políticos sólo se les ocurren salidas policiales, pero así no se cura el mal (si es que la inmigración es un mal, que yo no lo veo). sabes que te esperamos por el sur cuando quieras, aunque ya no vengas a trabajar. ánimo con los milicos. yo no podría estar ahí

Juan dijo...

Pepe me ha avisado de que has abierto esta fonda. A partir de ahora pasaremos a verte de vez en cuando. Muchas gracias por todo el trabajo que has hecho estos años y por seguir acordándote de estos temas. A veces nos encontramos muy solos en el mar de la prensa. Espero que te vaya bonito en tu nuevo destino. Nunca te olvides de que estamos para lo que necesites. Con la lancha preparada para actuar. Un abrazo fuerte,
Juan Triviño

Herblay dijo...

Juan, Pepe,
muchísimas gracias por asomaros a esta ventana y dejar un recado. Yo también os echo de menos, aunque siempre estuviéramos lejos. Y no os desaniméis, los periodistas no somos tan malos, tenemos nuestro corazoncito y también nos llegan las causas justas, y no sólo "el trinque", como siempre nos reprocha Juan. Os deseo poco trabajo, porque eso significará que cada vez menos gente intenta cruzar el Estrecho dejándose la vida. Muchos besos!