lunes, 12 de noviembre de 2007

Los irregulares de Baker Street

En algunos de sus casos, Holmes utilizó los servicios de los irregulares de Baker Street, una pandilla de pillastres que eran sus ojos y oídos en las calles de Londres (y la pesadilla de la señora Hudson). Nada más natural, pues, que cuando una serie de nobles adultos y respetables decidieron crear la primera sociedad sherlockiana de la historia, adoptara el nombre de este pequeño ejército privado.
Los irregulares de Baker Street, versión adulta, aparecieron en Nueva York el 6 de enero de 1934. No deja de ser extraño que la sociedad dedicada a «mantener fresco el recuerdo» de un personaje tan británico como Sherlock Holmes aparezca en Norteamérica, pero sabido es que los estadounidenses siempre han sido más dados que los europeos a potenciar el aspecto lúdico-festivo de cualquier cosa. Y para comprender precisamente todo cuanto hay de lúdico y de festivo en los irregulares de Baker Street, nada mejor que conocer sus estatutos:

CONSTITUCIÓN

Artículo I
El nombre de esta sociedad será Los Irregulares de Baker Street.

Artículo II
Su objetivo será el estudio de las Sagradas Escrituras.

Artículo III
Toda persona considerada apta podrá ingresar en calidad de miembro, siempre que supere un examen sobre las Sagradas Escrituras preparado por los dignatarios.

Artículo IV
Los dignatarios serán: un Gasógeno, un Tántalo y un Mensajero.
Los deberes del Gasógeno serán los que acostumbra a llevar a cabo un presidente.
Los deberes del Tántalo serán los que acostumbra a llevar a cabo un secretario.
Los deberes del Mensajero serán llamar pidiendo hielo, bebidas y cualquier otra cosa que pudiera necesitarse; encargarse de las negociaciones con los camareros y conseguir que los miembros paguen a escote.

LEYES
Se celebrará una reunión el 6 de enero, durante la cual tendrán lugar los brindis canónicos; después, los miembros podrán beber a voluntad.
La ronda será pagada por aquel miembro que no consiga identificar, mediante el título de la historia y el contexto, cualquier cita de las Sagradas Escrituras propuesta por otro miembro.
Aclaración A. Si dos o más miembros no consiguen la identificación, pagarán una ronda cada uno.
Aclaración B. Si el miembro que propone la cita es desafiado a resolverla, y no puede hacerlo, pagará la ronda.
Se podrá convocar una reunión especial siempre que haya tres miembros, dos de los cuales constituirán quórum.
Aclaración. Si dichos miembros son de sexos diferentes, elegirán con precaución el lugar de la reunión, para evitar malas interpretaciones (o cualquier tipo de interpretaciones).

Todos los restantes asuntos se discutirán en la reunión mensual.

No habrá reunión mensual.

La Constitución hace referencia a “un examen sobre las Sagradas Escrituras", pero en realidad nunca se ha hecho nada por el estilo. Lo más parecido fue un crucigrama, perpetrado por Frank V. Morley, Gasógeno de la sociedad, en un momento de aburrimiento. Morley prometió el ingreso en Los Irregulares de Baker Street a todos los que resolvieran el diabólico crucigrama, publicado en The Bowling Green -bajo en seudónimo de Mycroft Colmes- el 3 de mayo de 1934. Morley recibió 15 respuestas absolutamente correctas, e invitó a los acertantes "varones" a la que sería la primera reunión de los Irregulares tal como ahora los conocemos. Las damas quedaron excluidas, iniciando así una larga trayectoria de machismo que aún perdura. En cuanto a los "brindis canónicos", son un aspecto básico de la sociedad: tras largas y profundas discusiones, se acordó que el primero siempre estaría dedicado a Irene Adler. Los siguientes -habitualmente muchos- suelen incluir a Mycroft Holmes, a la señora Hudson, a la segunda señora Watson..

Nota: el texto de la sociedad se escribió en 1934. A ella ha pertenecido incluso Isaac Asimov.

Fuente: http://usuarios.lycos.es/sherlockholmes/

1 comentario:

Allon dijo...

¿Cuándo lo montamos? :)