sábado, 17 de abril de 2010

Egunkaria

Interesante el Vida y artes de hoy en El País. ¿Qué pasa cuando se cierra un medio? ¿Cómo se restituye el daño causado? Reconozco que el caso Egunkaria, al hilo del que se publica el reportaje, siempre me ha causado sentimientos encontrados: será que la repulsa que me genera cualquier atisbo de apología del terrorismo me lleva a alinearme inmediatamente con quien trata de perseguirla, el juez Del Olmo, en este caso. Mal hecho, ya sé, pero la víscera a veces lleva a olvidar la presunción de inocencia. La sentencia del caso demuestra que una cosa es la línea editorial (que todos tenemos) y otra apoyar el asesinato, el secuestro o la extorsión. Con no comprarlo teníamos suficiente. No era el cierre lo que se merecían. Pero eso no lo vi entonces. Que no todo es blanco o negro, ya lo sé...
P.D.: Y aunque valga de poco (porque lo mismo hizo su antecesor, el señor Chaves, y aún estamos esperando) habrá que agradecerle al presidente Griñán su "apoyo" al futuro Colegio de Periodistas de Andalucía.

3 comentarios:

Esmeralda dijo...

Reconozco que tampoco yo creía en su inocencia. Todo lo que huela a radicalismo me abruma y me provoca desprecio. Posiblemente de una forma irracional, como tú dices, quizá son los años de miedo, tú me entiendes. En cualquier caso, si fue injusto, que se trate de reparar el daño. Será un ejemplo para los que hemos pecado y hemos ocultado que tras este caso sólo había un problema de libertad de expresión. Mejor que prime aquello de "no pienso como usted, pero daría mi vida porque usted pudiera decir lo que piensa".
Un beso

Herblay dijo...

http://www.periodistadigital.com/documentos/2010/04/13/egunkariapdf.pdf

La sentencia, por si os interesa. (besos, guapa)

Anónimo dijo...

san Peckinpah dice:
Yo, si pudiera, aniquilaría a todos los radicales. ¡A todos!¡Sin excepción! ¡Exterminemos a los extremistas!
Y para dar ejemplo, ahorita mismo me voy a tomarme mi cicuta calentita con Colacao. Por cierto, Ansón este domingo en el inMundo también se congratulaba de la sentencia absolutoria a Egunkaria, lo que me llevó a planterame en qué puedo haber fallado para coincidir con el Académico de Miss Eppaña... ¡Camarero! Que sea doble esa cicuta.
SALUD