miércoles, 5 de noviembre de 2008

Suerte, por el bien de todos

Ha ganado Obama, ya lo sabéis. No llegaré yo al límite de comprar sus sudaderas o pincharme una chapa, pero sinceramente creo, como media humanidad, que era el menos malo de los candidatos. Por eso le deseo tino, sentido común y suerte, porque si él la tiene, la tendremos los demás y, sobre todo, los que siempre lo pagan. Es un hito, es una nueva etapa que se abre, es un ajuste de cuentas en el plano racial. Por eso llora el reverendo Jesse Jackson en el Grant Park de Chicago. Por eso los demás al menos dejamos escapar una sonrisa. Que el alarido de alegría que atronó anoche EEUU sea un grito de sensatez, de solidaridad, de paz. Palabras hermosas que siempre quedan mejor en la práctica que en los discursos. Ahora, a ver resultados.
P.D.: la foto, de SHAWN THEW (Efe).-

2 comentarios:

Ludwig Constantine dijo...

De Obama, al menos, se pueden esperar cosas nuevas. Tampoco muchas, para qué engañarnos, pero algo es algo. A ver qué tal ahora.

Diego dijo...

Nos llevaremos muchas decepciones