viernes, 27 de febrero de 2009

La crisis...


... se lleva por delante al San Francisco Chronicle, una cabecera con cerca de 150 años. Pocas esperanzas tiene de sobrevivir. Ninguna le queda al Rocky Mountain News, el periódico más antiguo de Colorado, que hoy publica su última versión, otros 150 años después de besar la imprenta. Cómo está el patio.

P.D.: por favor, echad un vistazo a esta galería gráfica, mucho talento y mucho padre en paro. Tremendo.-

We can work it out

Los Beatles -la paz, la guerra- vistos por Noa y Mira Awad:

We can work it out.-

jueves, 26 de febrero de 2009

De música /y política/

No sé si el domingo se convertirá en lehendakari, si lo logrará solito o con ayuda del PP. No sé si lo merece (aunque estimo que sería infinitamente mejor que Ibarretxe), pero sí entiendo ahora por qué su blog gusta tanto. Los Beatles, The Kinks, Jack Johnson, Fito, Macaco... Al menos en cuestiones musicales, tiene buen gusto, el muchacho. Os dejo su enlace, aunque me da miedo recomendar el sitio de un político...

Un escándalo

Al Santo Domingo penitente de Martínez Montañés le roban la cruz y aquí no pasa nada. La consejera de Cultura, la señora Rosa Torres, da la callada por respuesta, la presidencia de la Junta, más de lo mismo, y no hay ni una triste plataforma cultural, cívica o vecinal de Sevilla que se rasgue las vestiduras por un robo imperdonable, un escándalo que parece que no ha ocurrido en la segunda pinacoteca de España. ¿Qué reacción hubiera tenido el personal si ocurre en el Prado? 50 ceses fulminantes. ¿Dónde está la seguridad? ¿Dónde los responsables del museo? ¿Qué es eso de decir que la cruz no tiene valor, que una pieza de principios del XVII, puro Barroco sevillano, se puede sustituir por otra? El Santo Domingo no se entiende sin esa cruz a la que se encomienda y a la que mira con ojos extasiados. A lo mejor es que los políticos no acostumbran a mirar el arte y lo mismo le dan ocho que ochenta. A ver si a alguien se le encogen las entrañas y hace o dice algo.

P.D.: La fotografía, de Antonio Acedo.-

martes, 24 de febrero de 2009

La película de Robert Capa

P-ES.- "El actor Pierce Brosnan está desarrollando a través de su productora Irish Dreamtime un "biopic" sobre uno de los reporteros más famosos del siglo XX, el húngaro Robert Capa, quien inmortalizó algunas de las imágenes que se han convertido en históricas de la Guerra Civil española o la II Guerra Mundial.
Hollywood Reporter informa que Brosnan confía en el cineasta escocés Paul McGuigan para ocupar la silla de dirección, pero no se conoce si el actor asumirá algún papel en la futura película o sólo la producirá.
Según la información de Noticine, la evocación del nombre de Capa es ya toda una aventurera leyenda del periodismo internacional, tanto por las espléndidas instantáneas que realizó como por lo azaroso de su vida. Para empezar, no hubo un Robert Capa sino dos. En realidad, ese nombre era el pseudónimo que eligieron el húngaro Ernest Andrei Friedmann y su novia, la fotógrafa alemana Gerda Pohorylle, para firmar su trabajo a la hora de venderlo a la prensa internacional. Se lo inventaron para poder cobrar más por unas fotos que supuestamente habrían sido hechas por un reportero norteamericano llamado así.
Ambos, de familias judías y sólidas ideas antifascistas, se habían conocido en la Francia del Frente Popular mientras huían de la ascensión del nazismo en Centroeuropa. Juntos, tras el intento de golpe de estado del general Franco en España que derivó en una sangrienta Guerra Civil, acudieron a cubrir el conflicto, y allí murió Gerta en 1937, arrollada accidentalmente por un tanque republicano tras resbalar del estribo de un coche.
Capa, nacido en Budapest en 1913, siguió ya en solitario con su labor como fotógrafo de prensa, cubriendo la II Guerra Mundial y en particular el desembarco aliado en Normandía. Tras fundar la agencia Magnum, el reportero falleció con apenas 41 años al pisar una mina en 1954 en la Guerra franco-vietnamita de Indochina".

Descubrimiento

¿Cómo no conocía esta versión? La escuché por primera vez la mañana del sábado pasado, cuando iba de camino de Puerto Gelves a ver cómo 218 personas se afanan sin éxito en encontrar a Marta. La puso Cabello, y me alegró la mañana. También los que escribimos de la muerte tenemos que sobrevivir.

lunes, 23 de febrero de 2009

Emilio Morenatti


Emilio Morenatti (Associated Press): "Running from Gas" A Pakistani lawyer runs away from tear gas fired by police officers outside the residence of the country's deposed chief justice Iftikhar Mahmood Chaudhry during a protest in Islamabad, Pakistan March 9, 2008.
Emilio Morenatti se acaba de convertir en el fotógrafo del año. Ya era hora. Para mí es el fotógrafo del último lustro, como mínimo. Su trabajo en Afganistán, Israel y Pakistán para Associated Press es sencillamente maravilloso, aunque le haya acarreado hasta un desagradable secuestro. Fue un honor tenerlo cerca en esas ruedas, aburridas las más de las veces, de Consejo de Gobierno, en las del PSOE en San Vicente, en la enésima inauguración de Chaves. Allí estaba, trabajando incansable para Efe. Fue hacia 1999 cuando comencé a seguirle la senda, a quedarme con sus fotos, a retener su nombre. Así me asombró, me emocionó, me divirtió. Alguna vez le he pedido ayuda en mis viajes a Israel y Palestina, y siempre ha estado pendiente y me ha tendido la mano. Cubrir su retención en Gaza fue una experiencia enervante, cruel casi. ¿Morenatti? No era posible. Qué mañana de angustia con Ana, con Cazalla. Pero lo recuperamos a las 15 horas. Hoy sigue mirando mejor que nadie. Lo que han visto sus ojos... Todo nos lo ha contado. Y ya era hora de que se lo reconocieran. Viva Emilio.
P.D.: Gracias a José Manuel Cabello por chivarme la noticia...

sábado, 21 de febrero de 2009

A la calle

Antes los despidos llegaban con cuentagotas, pero nos estamos acostumbrando a que sean una constante diaria. Ya no sorprende. La maldita crisis. Lo que duele más es que se eche a compañeros a la calle no por motivos económicos, sino porque sencillamente quieren defender sus derechos. Me lo contó Salomé el jueves y acabo de leerlo en el blog que comparte con Juan Tortosa: Antena 3 ha despedido a Rocío, Tania y Paco. "El miércoles se encontraron con una carta de despido fulminante. ¿La razón? Estaban pretendiendo organizarse para defender sus derechos laborales. La subcontrata que los explota (Central Broadcaster Media) había decidido redondear la faena y pasar de explotarlos a buscarles directamente la ruina", escribe Juan. No conozco a ninguno de los tres, pero me duele lo que les pasa. Estamos cansados de poder publicar todos los conflictos laborales del mundo, pero nunca hablamos de lo que nos pasa a nosotros. No es narcisismo, es que también tenemos nuestros casos sangrantes. Astilleros, Nissan, Roca... y la prensa. Mucho ánimo a los compañeros, que ganen en los tribunales y que, mientras, encuentren un patrón más digno del que tenían hasta ahora.

viernes, 20 de febrero de 2009

Justicia

Quiero creer en la Justicia. Con mayúsculas o minúsculas. La de los jueces y la divina-estelar. Creo que a los malos les llega su hora, y a los buenos también. Como los dioses actúan cómo y cuándo quieren, poco les podemos exigir. Pero a los hombres, a los jueces, se les pide rigor, valentía y certezas. Que los asesinos (porque lo son) de Anna Politkovskaya hayan quedado libres es un ejemplo de lo mal que funcionamos los humanos. De que nuestra justicia es más que imperfecta, más aún cuando otro hombre, otro poder, la amolda a su conveniencia. Ha triunfado Putin, se ha muerto la justicia. Quejémonos, por lo menos.
P.D.: la foto, de Misha Japaridze (AP).-

jueves, 19 de febrero de 2009

Las botas viejas

(Vincent Van Gogh)

Las botas viejas. Apuntes desde el frente.


Su piel se ha cuarteado y ahora está tan tierna como los labios de un caballo. No se puede aparecer en sociedad con botas como éstas. Pero yo no lo hago: las botas tienen otro uso.

Me las cosió hace diez años un viejo judío de Sofía. Las cobró caras, diez rublos, pero me dijo: "Señor, yo llevaré mucho tiempo en tierra, bajo las malvas, y usted seguirá calzando estas botas y recordando a Isaac con buenas palabras".

No había pasado un año cuando, durante las excavaciones de una ciudad asiria en Mesopotamia, se rompió el tacón de la bota izquierda. Tuve que regresar solo al campamento. Caminé cojeando por la arena abrasadora, maldiciendo al viejo estafador de Sofía con las palabras más groseras y jurando que quemaría las botas en una hoguera.

Mis colegas, unos arqueólogos británicos, no pudieron llegar al lugar de las excavaciones; fueron atacados por los jinetes del bey Rifat, al que los cristianos tienen por el mismo hijo de Satanás, y fueron degollados sin excepción. Yo no quemé las botas; puse un tacón nuevo y encargué unas pequeñas herraduras de plata.

En 1873, en el mes de mayo, camino de Jiva, mi guía Asaf decidió apoderarse de mi reloj, mi fusil y mi caballo negro, Alfanje. Por la noche, cuando dormía en mi tienda de campaña, el guía introdujo en mi bota izquierda una víbora venenosa de mordedura letal. Pero la bota en ese momento pedía a gritos un remiendo y la víbora escapó por un agujero y volvió al desierto. Por la mañana, el mismo Asaf me confesó lo que había hecho porque veía en lo ocurrido la intervención de Alá.

Medio año más tarde, el barco Adrianópolis encalló en un bajío del golfo Termaico. Yo logré alcanzar a nado la orilla, que estaba a dos leguas y media de distancia. Las botas me arrastraban hacia el fondo del mar, pero no me las quité. Me dije que, si lo hacía, sería como una capitulación y no lograría llegar a tierra. Las botas me ayudaron a no rendirme. Fui el único en alcanzar la orilla. Los demás pasajeros se ahogaron.

Ahora estoy en el frente de batalla. La muerte nos acecha cada día. Pero estoy tranquilo. Me calzo mis botas, que en estos diez años han cambiado del color negro al pardo, y me siento bajo los disparos como si calzara unas zapatillas de baile encima de un parquet resplandeciente.

Nunca dejo que mi caballo pise las malvas del suelo. ¿Y si hubieran crecido sobre la tumba de Isaac?


Revue Parisienne (París), 18 de julio de 1877. Charles D´Hevrais, corresponsal en la guerra ruso-turca en los Balcanes.

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* El texto es fruto de una apuesta con corresponsales ingleses, irlandeses e italianos sobre si D´Hevrais era o no capaz de colar en su diario una noticia sobre sus botas en un día sin titulares... La anécdota, que es real, la cuenta Boris Akunin en Gambito turco.-