lunes, 17 de mayo de 2010

De vuelta

Que por qué no escribo, suena la mañica Esme al otro lado del teléfono. Hombre, pues se me ocurren, así, de golpe, unas cuantas razones de peso para explicarle. Ella me insiste: si el que canta su mal espanta, el que escribe hace lo propio. Igual tiene razón. Sin embargo, no han sido las letras las que me han dado fuerzas hoy para volver al blog, no. Ha sido cosa de la solidaridad, de la sonrisa y el aplauso de los colegas que esta tarde han venido al periódico a ayudarnos en la batalla (todo sigue sin novedad, os informo). Saber que hay compañeros de todo tipo y condición, nuestros, antiguos, de la competencia, que están a nuestro lado, eso ensancha el alma y hace que recuperemos la fe. Al menos sabemos que no estamos solos, aunque siga haciendo mucho mucho mucho frío. Por eso, de corazón, gracias a todos.

4 comentarios:

Juan Blanco dijo...

¡Y de los que no somos de ningún medio!

Ánimo, Carmen. Seguro que salís de ésta.

Anónimo dijo...

Me hubiera gustado ir. No sabía nada. Bueno, pues ánimo y calor. Y si repetís, cuélgalo por aquí, porfa. Un abrazo grande.

Miguel dijo...

...y ahí seguiremos, comadre. Adelante, siempre.*

Herblay dijo...

Perdón por el olvido, Juan! Lo siento de verdad. GRACIAS A TODOS