viernes, 29 de enero de 2010

Un ejemplo


Lucía Cobos y Nuria Lupiáñez. Las conozco desde siempre, a una por infinitas ruedas compartidas, a la otra por pasillos caminados a la par. Ambas forman Edere, una aventura periodística que demuestra:

a) que se puede ejercer el oficio con dignidad.

b) que se puede trabajar sin que otro te mande.

c) que el periodismo cultural (literario) tiene futuro, que interesa y hasta puede ser una manera de comer caliente a diario.

Su pasión, su inteligencia y sus ganas las están haciendo cosechar premios y, sobre todo, cariño y respeto en el oficio. Luque os lo contó mejor que yo. Aquí no resta más que la referencia y el aplauso. Así se recupera la fe en esto que hacemos. Felicidades.
P.D.: La foto, de Antonio Acedo.-

4 comentarios:

Cris dijo...

Pues sí que dan esperanza, sí. Parace casi mentira. Enhorabuena, coleguis

Anónimo dijo...

Descubro tu blog por casualidad, a través de un enlace del de Paloma. Me encanta cómo escribes, el sentido común, y la calidez que se te intuye. Tb soy periodista, oficio en el que llevo más de 20 años (estoy cerca de los 40). No lo veo como algo tan romántico, ni lo idealizo tanto. Pero me encanta que haya gente como tú, o como ´tus dos amigas que han montado esa agencia informativa cultural, o como Pirfa en Huelva, y como otros compañeros. Desde hoy te seguré en el blog. Y te iré apuntando cosas en los post. Un beso.

Herblay dijo...

Será un placer recibirte y contar con tus comentarios. Supongo que se me irá pasando la pasión y el enamoramiento con los años, pero por ahora es a lo que me agarro para disfrutar cada de día, de cada línea que tengo la suerte o la maldición de escribir.
Un placer, esta es tu casa.

Un beso enorme

Gordi dijo...

Hay que salirse del redil, que te lo tengo disho