miércoles, 29 de julio de 2009

Burgos

Casa Cuartel de Burgos, anoche, de madrugada, minutos después de la explosión. EFE / Santi Otero.-
Lo han intentado y no lo han conseguido. Su acción heroica nos costará millones en reformas, pero no entierros, no mutilaciones, no llanto. No sé por qué los telediarios se sorprenden de que no hubiera en Burgos una llamada previa a la explosión. ¿Desde cuándo avisa ETA de que quiere matar a un guardia? Eso sólo pasa con otros objetivos. Con los uniformados no hay miramientos, ni aunque haya 40 niños a la vera de las bombas. Esta vez no han podido y han gastado en el intento 200 kilos de explosivo. Quizá sea eso lo único bueno, que han quemado un buen cartucho y no han logrado lo que querían. Pero es sencillísimo matar. Hoy toca alivio. Veremos mañana.

4 comentarios:

Diego dijo...

Mari, qué bueno que viniste de nuevo. Qué bueno que estos no lograron matar a nadie.
Nos leeremos en verano.
Besos

Ariza dijo...

Te escribo para decir adiós. Desde el lunes, no me verá el pelo más que mi legítima. Y no pienso encender un ordenador. Pásalo en grande y acumula anécdotas, ya me contarás.

Un abrazo, chiqui

Juan Pablo dijo...

Eso es como una buena nocticia dentro de una mala? No puedo creer que nos orillen a eso. Celebraremos que explotó algo, pero no mató a nadie. Y felicitaremos a los niños por no reprobar, a las mujeres por no dejar a sus bebes en la basura y y a los países con armas atómicas por no usarlas. Sé que es bueno que nadie muera, pero digo... No puedo creer que llegamos a este punto.

Esmeralda dijo...

Pues tienes razón, Juan Pablo, pero en este país ya hemos llegado a un punto en que eso nos consuela. Así de duro.