Para Popeye es imposible, como para Fernando Savater vivir sin aventuras. Se lo cuenta hoy a Juan Cruz en El País. ¡Amén!
El primer lunes de abril de 1625, en la aldea de Meung, comenzaba la historia de amistad más intensa que han visto los siglos: la de Athos, Porthos, Aramis y D' Artagnan. Con el mismo espíritu que alentó a los cuatro magníficos abre hoy esta humilde posada al borde del camino. Para que los míos (y los invitados) se acerquen a compartir la vida. Que Dios o el Diablo os guarde...
jueves, 18 de diciembre de 2008
Vivir sin espinacas
Para Popeye es imposible, como para Fernando Savater vivir sin aventuras. Se lo cuenta hoy a Juan Cruz en El País. ¡Amén!
martes, 16 de diciembre de 2008
Tarde, pero llega
Así actúa la Justicia. El Tribunal Supremo acaba de confirmar la condena de 90.000 euros a la agencia Korpa por la muerte de la periodista Ana Belén García. Tres años después de su accidente, al fin, hay fallo firme. No le costará mucho a sus empleadoras, Paloma García Pelayo y Ángela Portero, que no paran de hacer caja con su veneno periodístico. El dinero no compensa, pero ahí está.
lunes, 15 de diciembre de 2008
Negro porvenir
Hamás no renueva su tregua con Israel. Livni avisa de que responderá a cada cohete con una incursión en la franja. Menudas navidades se avecinan...
sábado, 13 de diciembre de 2008
Asimetrías
"Flaubert y George Sand: Asimetrías", por Juan Gelman (La Insignia).Se parecían casi nada. Gustave Flaubert pasó toda su vida madura en su retiro al fondo de Normandía. George Sand prefería el ruido social. Uno murió soltero con poca mujer detrás. La otra practicó el amor con abundancia y sin distinción de sexos. Ambos fueron elogiados y criticados con dureza. Edmond de Goncourt anotó en su diario que Flaubert era un provinciano vulgar, lleno de exageraciones, que se autoproclamaba apasionado, pero no daba importancia alguna a las mujeres. Baudelaire calificaba de "letrina" a Sand y es cierto que su ex marido, Casimir Dudevant, argumentó para que le otorgaran la Legión de Honor porque haberse casado con ella merecía un reconocimiento público. Pero Heine la consideraba "tan hermosa como la Venus de Milo" y Franz Liszt, "la mujer más fuerte (en el sentido bíblico) y la más ricamente dotada" del siglo. Los dos eran escritores famosos y se asemejaban contrariamente en una práctica poco habitual para la época: mientras escribía Madame Bovary, Flaubert bailaba para sus amigos vestido de mujer; Sand usaba ropa de hombre públicamente. Fueron íntimos amigos hasta que la muerte decidió otra cosa. Tenían miradas muy diferentes sobre el mundo, pero ninguno de ellos pasaba por alto la estupidez humana. Para Sand, la estupidez era "un estado infantil" y "toda infancia es sagrada"; para Flaubert, era inerte y no merecía compasión. Sand fue socialista, anticlerical y crítica de la obligada sumisión de la mujer. Flaubert repudió la Comuna de París, aunque más "la ineptitud de la derecha". Y no se engañaba sobre sí mismo: dio la razón al médico que lo atendía cuando lo trató de "vieja histérica". Llegó a decir: "Si yo fuera una mujer, no me querría como amante".Sand le llevaba 17 años a Flaubert, se enamoró brevemente de él y le daba consejos maternales: que se casara, que tuviera hijos, que hiciera gimnasia. "Usted ama demasiado la literatura -le escribió-. Eso acabará con usted y usted nunca acabará con la estupidez humana". Cuando un desastre económico agobió a Flaubert y lo obsesionaba la idea de que se iba a quedar sin la casa donde escribía sus libros, Sand le ofreció comprarla y que viviera allí hasta su muerte. Eso no le impedía hartarse cada tanto de su "joven amigo: Acabo de cenar con Flaubert -confiesa a su hijo- y su conducta fue más extravagante que de costumbre... Lo estimo mucho, pero me da terribles dolores de cabeza".Sus otras diferencias, las literarias, son explícitas en la correspondencia que intercambiaron en diciembre de 1875. Los dos salían de enfermedades y desánimos para retornar a la escritura. Sand no oculta su disgusto por la posición estética de Flaubert. Afirma que él, seguramente, está escribiendo una obra cargada de desolación mientras que ella procura una novela que sea consuelo. El reitera que no permite que sus sentimientos personales invadan sus libros. ¿Acaso no los invaden?, responde ella. Y la doctrina del autor ausente -insiste-, más que una postura estética, ¿no encubrirá la falta de verdaderas convicciones? Esa pretendida objetividad -subraya- roza la superficie de la vida y el arte debe ser algo más que sátira y pura crítica; le propina que escribe para una elite y que su atención extrema a la forma -lo que Flaubert llamó la búsqueda de "la palabra justa"- desemboca en una carencia de profundidad. La debilidad de La educación sentimental -critica-consiste en que sus personajes no actúan, son mero juguete de los acontecimientos. La respuesta de Flaubert es compacta. Asegura que no le faltan convicciones, pero su importancia y la de él mismo nada son comparadas con el trabajo del texto. En su obra, "el autor debe estar como Dios en el universo, presente en todas partes y visible en ninguna". El creador es nada; la obra es todo y las opiniones personales no tienen cabida en ella. El no pertenece a una escuela ni ha creado alguna, ejerce el realismo en tanto vía a la Belleza. Y no se trata de sátira o de crítica: cree firmemente que "no hay monstruos ni héroes". Por lo demás, piensa que todo dogma es espiritualmente falso, llámese Religión, Progreso, Catolicismo o Democracia. La Fisiología y la Historia contradicen el juicio de Sand sobre la Igualdad. El ser humano es un compuesto inestable y la Tierra, un planeta decididamente inferior. En cuanto a que la literatura debe proporcionar consuelo, "no puedo cambiar mis ojos", dice Flaubert. Y se despide con un cálido abrazo a su "querida y adorable y buen maestro". La llamaba "maestro", pero cuando falleció, él supo decir: "Había que conocerla como yo la he conocido para comprobar cuánta feminidad había en este gran hombre, la inmensa ternura que poseía este genio". Para la muy sensible poeta Elizabeth Barrett Browning, Sand era "un genio femenino magnífico, el mayor de cualquier país y en cualquier época".George Sand era más bien corta de estatura y Gustave Flaubert, altísimo. Cuando lo enterraron, su cajón no cabía en la tumba ya excavada y hubo que sepultarlo en diagonal. Con la cabeza para arriba, claro.
jueves, 11 de diciembre de 2008
Amira Hass
Amira Hass es una israelí en territorio enemigo, la primera periodista hebrea que comenzó a trabajar de forma permanente en los Territorios y que, por escribir en un sitio serio como el Haaretz, pudo contar lo que vio. Ahora es noticia porque su entrada en Gaza no ha sido muy ortodoxa a ojos de las autoridades de su propio país, donde hay quien la acusa de connivencia con Hamás, y tendrá que someterse a un juicio vergonzoso para ella y vergonzante para quien la somete a ese trance. ¿Libertad de expresión? Ja. Eso no se entiende cuando con tus historias haces que otros comprendan al enemigo (e incluso le den la razón). Ya de paso, os recomiendo sus Crónicas de Ramala, un ejercicio del mejor oficio.
miércoles, 10 de diciembre de 2008
El verdadero día de la Provincia
P.D.: las fotos, de Javier Díaz (El Correo) y Julio Muñoz (Efe).-
"Y permítanme que aluda también al premio concedido a El Correo de Andalucía en la modalidad de prensa. Porque desde el periódico decano de Sevilla también hemos querido revalidar nuestro compromiso con la sociedad, dando pasos adelante, como ha hecho siempre este periódico en sus casi ya 110 años de existencia. La publicación diaria de una sección bajo el nombre de Gran Sevilla es una apuesta editorial firme para ayudar desde el periódico a la articulación de un nuevo territorio, de un área metropolitana emergente. Un espacio que, en realidad, es nuevo y viejo a la vez, que no existe pero sí existe, porque los ciudadanos lo construyen en el día a día, siempre por delante de las administraciones. Por eso la Gran Sevilla ya está ahí: en las preocupaciones cotidianas de su casi millón y medio de habitantes. En sus momentos de ocio, en la localización de sus centros de trabajo, allá donde viven, sienten y padeecen. La Gran Sevilla se hace a diario, la vida de sus habitantes va dejando surcos que marcan el camino y El Correo ha querido acompañarlos, con la vocación del periódico centenario que se siente joven y dispuesto a asumir nuevos retos. El trabajo que hacen a diario Antonio Morente, Olga Granado, María José García, Paco Veiga, Andrea Álvarez, Ángela Serrato, Auxi Villar e Iñaki Alonso es un trabajo de pioneros. No existen aún gabinetes de prensa que difundan notas sobre la Gran Sevilla, ni cámara de representación, ni siquiera los partidos políticos o las asociaciones vecinales tiene aún sus estructuras orientadas a un territorio que es la solución y no el problema. Pero todo está comenzando a llegar y cuando llegue definitivamente, El Correo podrá decir que ya estaba ahí".
Del director, Antonio Hernández-Rodicio.-
martes, 9 de diciembre de 2008
Creatividad periodística
Este puente, la influencia de público a Úbeda y Baeza ha sido excelente para los hoteleros; los hinchas del Deportivo han merecido la despreciación de un comentarista por su apoyo al radical del Olympique; una niñita de Almería ha sido embestida reina de la ilusión; hemos descubierto que Íñigo Urkullu es un gran mielómano, que además de argelinos hay argelíes, que ahora se procede a la obertura de los puertos, y que los inmigrantes en patera son polizontes. Que hay políticos del tripartito que tienen "una falta de fachatez y de vergüenza tremenda", y que el esfuerzo de los cooperantes en Zimbabue es infrahumano... Todo eso ha pasado por las bocas de nuestros compañeros de oficio.
Un fallo lo tiene cualquiera, dice el dicho, pero no es consuelo. Qué bajo estamos cayendo...
Los hay valientes...
...que se atreven a abrir periódicos pese a los malos vientos que soplan. Bienvenidos, compañeros del Xornal.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
