Os propongo un paseo por el arte en este cajón desastre. Para empezar, os dejo el Sansón y Dalila de Pedro Pablo Rubens, el cuadro por el que me muero de ganas de ir a Londres. La voluntad vencida por el deseo, con los sicarios esperando en la puerta para sacarte los ojos...
El primer lunes de abril de 1625, en la aldea de Meung, comenzaba la historia de amistad más intensa que han visto los siglos: la de Athos, Porthos, Aramis y D' Artagnan. Con el mismo espíritu que alentó a los cuatro magníficos abre hoy esta humilde posada al borde del camino. Para que los míos (y los invitados) se acerquen a compartir la vida. Que Dios o el Diablo os guarde...
miércoles, 31 de octubre de 2007
Sansón y Dalila
Os propongo un paseo por el arte en este cajón desastre. Para empezar, os dejo el Sansón y Dalila de Pedro Pablo Rubens, el cuadro por el que me muero de ganas de ir a Londres. La voluntad vencida por el deseo, con los sicarios esperando en la puerta para sacarte los ojos...
Náufragos del hambre
“Tengo palacios de llanto, tesoros de desconsuelo, y las llaves del espanto”.Lo canta Miguel Poveda, con letra de José Luis Ortiz Nuevo. Pertenece a la soleá Náufragos del hambre, del disco (discazo) Tierra de calma. Me he acordado por un poema de Bob Dylan que me acaban de mandar, y que aquí os dejo. La foto lleva el título de Sueños rotos y es de Carrasco Ragel:
EL INMIGRANTE
Compadezco al pobre inmigrante
que desearía haberse quedado en casa,
que utiliza su fuerza para hacer el mal,
pero que al final siempre le dejan solo.
Ese hombre que con sus dedos engaña
y que miente a cada suspiro,
que odia su vida apasionadamente
de igual manera que teme su muerte,
que gasta su fuerza inúltilmente,
cuyas lágrimas son como la lluvia,
que come pero nunca está satisfecho,
que oye pero no ve,
que se enamora de la riqueza misma
y me vuelve la espalda.
Compadezco al pobre inmigrante
que camina sobre el barro,
que llena su boca de risas
y construye su ciudad con sangre.
Compadezco a ese pobre inmigrante
cuando su alegría va a pasar.
martes, 30 de octubre de 2007
¿Qué es noticia para ti?
La fuente: Periodistas-ES.-
Desde temas sociales como la globalización o el cambio climático hasta sucesos locales tienen cabida en esta tercera convocatoria de Woophy, una comunidad formada por más de 20.000 aficionados a la fotografía creadores de un mapa fotográfico en Internet con más de 300.000 imágenes.
[30-10-2007]
El lema de la convocatoria de este año es ¿Qué es noticia para ti?, donde tendrán cabida cualquier tipo de tema susceptible de convertise en noticia. Los premios son variados; la participación de los ganadores en la muestra fotográfica que se celebrará en Rotterdam en la primavera de 2008, una cámara Olumpus E-410 SLR, trípodes fotográficos, software profesional para la edición de fotos, impresoras, etc. El concurso estará abierto hasta el 31 de diciembre de 2007.
Desde temas sociales como la globalización o el cambio climático hasta sucesos locales tienen cabida en esta tercera convocatoria de Woophy, una comunidad formada por más de 20.000 aficionados a la fotografía creadores de un mapa fotográfico en Internet con más de 300.000 imágenes.
[30-10-2007]
El lema de la convocatoria de este año es ¿Qué es noticia para ti?, donde tendrán cabida cualquier tipo de tema susceptible de convertise en noticia. Los premios son variados; la participación de los ganadores en la muestra fotográfica que se celebrará en Rotterdam en la primavera de 2008, una cámara Olumpus E-410 SLR, trípodes fotográficos, software profesional para la edición de fotos, impresoras, etc. El concurso estará abierto hasta el 31 de diciembre de 2007.
'Honoris causa' para Muñoz Molina

Qué grande es este hombre...
Antonio Muñoz Molina, profeta en su tierra
El escritor y académico es investido doctor 'honoris causa' por la Universidad de Jaén
El escritor y académico es investido doctor 'honoris causa' por la Universidad de Jaén
GINÉS DONAIRE - El País - Jaén - 29/10/2007
El escritor y académico Antonio Muñoz Molina ha recibido hoy el título de doctor honoris causa por la Universidad de su provincia natal, la de Jaén. El título lo recibió por ser "un jiennense universal cuya calidad literaria y cuyo compromiso con la realidad de su tiempo y con los valores humanos son reconocidos en todo el mundo de habla hispana", según el departamento de Filología Española, que fue quien hizo la propuesta de concesión.
El autor de Beatus ille (1986) ?donde aparece su ciudad imaginaria, Mágina, que se convertirá en un lugar común en obras sucesivas-, El invierno en Lisboa (1987), que mereció el Premio de la Crítica y el Nacional de Narrativa, que volvió a recibir en 1992 por El jinete polaco (Premio Planeta), pronunció un discurso en el que rememoró su niñez por las calles de Úbeda, y dijo sentirse muy unido sentimentalmente a su tierra, que es una parte fundamental de su trabajo literario. "Un escritor comprometido es aquél que escribe desde el balcón del mundo", señaló el académico, que se convierte en el sexto honoris causa de la Universidad de Jaén.
El autor de Beatus ille (1986) ?donde aparece su ciudad imaginaria, Mágina, que se convertirá en un lugar común en obras sucesivas-, El invierno en Lisboa (1987), que mereció el Premio de la Crítica y el Nacional de Narrativa, que volvió a recibir en 1992 por El jinete polaco (Premio Planeta), pronunció un discurso en el que rememoró su niñez por las calles de Úbeda, y dijo sentirse muy unido sentimentalmente a su tierra, que es una parte fundamental de su trabajo literario. "Un escritor comprometido es aquél que escribe desde el balcón del mundo", señaló el académico, que se convierte en el sexto honoris causa de la Universidad de Jaén.
La "savia de la literatura"
Para escribir, según el autor, "no sólo hace falta el cuarto cerrado o la mesa con la máquina, o el teclado de la computadora", sino que "la savia de la literatura está en el balcón que ha de permanecer siempre abierto frente el mundo, mostrando el peso de su anchura y el desafío de sus límites".
Para escribir, según el autor, "no sólo hace falta el cuarto cerrado o la mesa con la máquina, o el teclado de la computadora", sino que "la savia de la literatura está en el balcón que ha de permanecer siempre abierto frente el mundo, mostrando el peso de su anchura y el desafío de sus límites".
Un regalo de Migue
Me acabo de encontrar con un regalo del Parra: este teletipo que da cuenta de las aventuras de Corto por tierras madrileñas. Me ha hecho una ilusión bárbara que me lo mande. Eso sí, entre paréntesis os haré algunas precisiones. Del Migue, para todos, ahí va:
CÓMIC-ANIVERSARIO Corto Maltés recala en Madrid tras 40 años recorriendo el mundo
Madrid, 30 oct (EFE).- Desde hace cuatro décadas, Corto Maltés, el marinero más legendario del cómic, ha recorrido los mares y océanos del mundo en pos de tesoros y aventuras, y con motivo de su aniversario recala en Madrid en una exposición de 25 láminas originales del dibujante italiano Hugo Pratt.
La exposición, que puede visitarse hasta el próximo 3 de noviembre en el madrileño Espacio Sins Entido, se compone de acuarelas de Pratt que ilustran los viajes del intrépido marino por destinos tan exóticos como Egipto, Manchuria, Las Antillas, la India, China, Brasil, Somalia, Etiopía o incluso una ciudad española: Córdoba.
Corto Maltés vio la luz en 1967, en la historieta Una batalla del mar salado (ojo, es la Balada del mar salado) publicada por Pratt en la revista italiana Sargento Kirk, y desde entonces, el marino ha protagonizado otras once memorables aventuras, casi siempre acompañado por Rasputín, el capitán de su embarcación.
Hijo de una prostituta andaluza -"La Niña de Gibraltar" (que es una gitana pero prostituta... en fin, muy rotunda esa afirmación- y de un marino bretón, este muchacho moreno de largas patillas y pendiente en una oreja, fumador de largos cigarrillos, héroe romántico y taciturno, se convirtió en uno de los personajes más famosos de la historia del cómic.
Como el héroe que engendró, Pratt fue un incansable viajero y ciudadano cosmopolita. Nacido en Rímini (Italia) en 1927 y fallecido a los 68 años en la ciudad suiza de Lausana, el dibujante y escritor hizo de su vida una aventura casi tan apasionante como la de Corto Maltés, protagonizando singulares peripecias como escapar de las SS alemanas disfrazado de escocés en una camioneta de los aliados.
ahg/cgm/is
K:CUL:CULTURA-ESPECTACULOS,ACTOS-EXPOSICIONES
Madrid, 30 oct (EFE).- Desde hace cuatro décadas, Corto Maltés, el marinero más legendario del cómic, ha recorrido los mares y océanos del mundo en pos de tesoros y aventuras, y con motivo de su aniversario recala en Madrid en una exposición de 25 láminas originales del dibujante italiano Hugo Pratt.
La exposición, que puede visitarse hasta el próximo 3 de noviembre en el madrileño Espacio Sins Entido, se compone de acuarelas de Pratt que ilustran los viajes del intrépido marino por destinos tan exóticos como Egipto, Manchuria, Las Antillas, la India, China, Brasil, Somalia, Etiopía o incluso una ciudad española: Córdoba.
Corto Maltés vio la luz en 1967, en la historieta Una batalla del mar salado (ojo, es la Balada del mar salado) publicada por Pratt en la revista italiana Sargento Kirk, y desde entonces, el marino ha protagonizado otras once memorables aventuras, casi siempre acompañado por Rasputín, el capitán de su embarcación.
Hijo de una prostituta andaluza -"La Niña de Gibraltar" (que es una gitana pero prostituta... en fin, muy rotunda esa afirmación- y de un marino bretón, este muchacho moreno de largas patillas y pendiente en una oreja, fumador de largos cigarrillos, héroe romántico y taciturno, se convirtió en uno de los personajes más famosos de la historia del cómic.
Como el héroe que engendró, Pratt fue un incansable viajero y ciudadano cosmopolita. Nacido en Rímini (Italia) en 1927 y fallecido a los 68 años en la ciudad suiza de Lausana, el dibujante y escritor hizo de su vida una aventura casi tan apasionante como la de Corto Maltés, protagonizando singulares peripecias como escapar de las SS alemanas disfrazado de escocés en una camioneta de los aliados.
ahg/cgm/is
K:CUL:CULTURA-ESPECTACULOS,ACTOS-EXPOSICIONES
lunes, 29 de octubre de 2007
Asturias judía
Los Príncipe de Asturias de este año han tenido nombre, rostro y voz judíos. En literatura, Amos Oz; en Concordia, el Yad Vashem, el Shoah Museum que tanto trabajo costó encontrar... Lo curioso es el poco reflejo que ha tenido esta doble distinción en la prensa de Israel (incontables, por contra, las reseñas en Estados Unidos, Argentina o Chile). Os propongo un paseo por el enlace del museo (sin demagogia, eh, y con foto de Morenatti) y un pequeño texto de Oz.
Amos Oz
Hebrón y la luna
" Hebrón es una ciudad herida, llena de desconfianza, odio, temor y deseo de venganza. Algunos de los integristas musulmanes de línea dura residen en esa ciudad a sólo una manzana o dos de los colonos judíos más fanáticos. Las sombras de los judíos asesinados en Hebrón por los árabes en 1929 se confunden con las de los fieles musulmanes asesinados por el doctor Goldstein en 1995. El terrorismo de Yihad y Hamás codeándose con el terrorismo kahanista. En Hebrón hay muchas personas, tanto árabes como judías, que están fascinadas por fantasías de dominación y sumisión nacionalistas, no por ideas de compartir y de coexistencia. El futuro no es muy prometedor, a no ser que haya un esfuerzo coordinado de israelíes y palestinos de fuera de Hebrón para domar el "síndrome de Hebrón", de fanatismo violento, y para extinguir cualquier chispa de violencia antes de que se convierta en llama. Los colonos judíos han acuñado la frase "renovar la comunidad judía de Hebrón". Puede que haya llegado el momento de que las palomas israelíes acepten esta consigna. Ahora que los palestinos han aceptado, según el acuerdo de Oslo, que haya un sector judío en Hebrón, dejemos que las palomas las renueven. Dejemos que las palomas reemplacen a los discípulos del rabino Kahane y a los seguidores del rabino Lebinger con un tipo diferente de colono judío. Dejemos que los israelíes partidarios de Paz Ahora, los grupos ortodoxos pro paz, el movimiento religioso blando se presenten voluntarios para turnarse en habitar el barrio judío de Hebrón y para dirigir las oraciones de los judíos en la Tumba de los Patriarcas. Dejemos que este nuevo tipo de colonos reemplace a los opresivos ultraextremistas que recorren la ciudad buscando jaleo. Puede que ese experimento sea la verdadera forma de ser pionero, los pioneros de la coexistencia pacífica. Ese experimento puede funcionar siempre y cuando, por supuesto, los palestinos de Hebrón también estén dispuestos a cerrar el Libro de la Muerte y a abrir el Libro de la Vida. "
David Beriain

El perfil de Beriain desarma a cualquiera: con 25 años se metió de ilegal por el Kurdistán y acabó presenciando la invasión de Irak. Eso, cuando estaba vetado el paso a cualquiera que dijera ser periodista. Lo conocimos hace dos años en el curso de corresponsales de la Escuela de Guerra del Ministerio de Defensa, en Madrid. Es un tipo de pocas palabras, que no cansa con batallitas, irónico y rotundo. Llevamos años leyéndolo en La Voz de Galicia. Ahora lo tenéis en este blog. http://www.adn.es/blog/en_pie_de_guerra/
Tras los pasos de Roth

LA VANGUARDIA, 29 DE OCTUBRE DE 2007. PÁGINAS 34 Y 35.
La eclosión de una nueva narrativa judía en Estados Unidos
"Los libros son sagrados"
Nathan Englander comenta su novela El ministerio de casos especiales
Nathan Englander comenta su novela El ministerio de casos especiales
MARC BASSETS - Nueva York. Corresponsal
Le han comparado con los grandes maestros de la literatura judía de EE. UU. Con Bernard Malamud, con Saul Bellow, con Roth. Un crítico dijo de él que era Isaac Bashevis Singer en pleno subidón de crack. A Nathan Englander las comparaciones le abruman. A los 37 años es una de las voces más sólidas de la nueva narrativa judío-americana. Tras el éxito de los relatos de Para el alivio de insoportables impulsos,en el 2007 publica su primera novela, El ministerio de casos especiales,la historia de una familia judía en el Buenos Aires de 1976, en plena guerra sucia. Englander ha hablado esta semana con La Vanguardia.He aquí algunos extractos.
DE LONG ISLAND A ARGENTINA. "Tengo amigos que salen a tomar algo y al día siguiente escriben un relato. Yo en general escribo sobre cosas distantes. Escribir este libro era para mí como escribir desde el punto de vista de una madre sin estar casado ni tener hijos. Un gran salto imaginativo. Crecí sobreprotegido en una comunidad religiosa de Long Island. Tenía poco contacto con el exterior. En mi tercer año de universidad fui a Jerusalén y conocí a unos argentinos. Me fascinaron estos tipos tan marcados por la política. Para mí era extraño estar tan marcado por el momento histórico. Aparte de esto, en la novela también están mis intereses, como la comunidad judía y los regímenes totalitarios, y mis ideas sobre la memoria y el holocausto".
¿UN BUENOS AIRES CENTROEUROPEO? "Ésta es una historia de Buenos Aires, y sólo puede estar situada en Buenos Aires. Una historia familiar y también una historia sobre el terror de la burocracia, que podría suceder en Buenos Aires o Europa Oriental. Tras vivir en Jerusalén me sentí más próximo a Kafka. Vi que lo que contaba no sólo era producto de su voz y su mente, sino también de un tipo de sociedad. En Jerusalén, ir a las oficinas municipales o al Ministerio del Interior para obtener un permiso para aparcar el coche era una pesadilla. Lo que usted llama Europa Oriental para mí es Jerusalén".
UNA NOVELA DE CADÁVERES Y CEMENTERIOS. "Quizá la obsesión viene de cuando me trasladé a Jerusalén en 1996. Todo volaba por los aires (…). Se me metió en la cabeza la idea del soldado desaparecido, que se cambien cien soldados vivos por el hueso de un muerto. Y también la idea de un país construido sobre la cenizas de los cadáveres desaparecidos. Puede usted darme un punto por cada vez que mencione el holocausto - bromea-. La tradición judía está muy centrada en la idea de tener algo que enterrar: un soldado no está muerto hasta que lo tienes".
LA GUERRA SUCIA, ABU GRAIB. "A veces te pasas años escribiendo y después te encuentras con la confirmación de algo que has imaginado. Es lo que para mí representó el artículo La zona gris (en el que Seymour Hersh reveló las torturas de Abu Graib). En él un general o así dice que se devuelve a los prisioneros al mundo blanco.Esa idea de separarles del mundo blanco y llevarles al mundo negro reflejaba de forma tan concreta lo que yo había estado imaginando, que no podía no admitirlo. Pero el libro lo empecé hace diez años. Es un libro muy político por accidente, porque mi metáfora para un gobierno que abusa del poder se refiere a la ausencia de hábeas corpus. Y resulta que mientras estoy escribiendo el libro el país en el que vivo ha decidido suspender el hábeas corpus. Debes tener derecho a defenderte si te detienen. En Guantánamo están dejando salir a gente que no debería haber estado ahí. Es terrible".
LA EDUCACIÓN RELIGIOSA. "Me ha influido de un millón de maneras, pero lo más importante para mí de ese mundo, aunque lo haya rechazado en gran parte, es que son gente a la que le encantan las historias. Cuando eres religioso, la Biblia es la palabra de Dios. No es sólo la historia de un tipo llamado Abraham, sino la historia de un tipo llamado Abraham tal como la cuenta Dios. Es algo grande. Yo creo que los libros son sagrados".
LA TRADICIÓN JUDÍA-AMERICANA. "Hay una tradición, y desde fuera me parece perfecto que se me incluya, pero yo escribo sobre gente. Mi libro es al menos tan judío como argentino, pero nadie me llamará escritor argentino".
Los hijos de Roth
Una nueva generación de escritores judíos irrumpe con fuerza en la literatura de EE.UU.
M. BASSETS - Nueva York
El humor conecta a esta nueva generación con antecesores como Philip Roth o Isaac Bashevis Singer Son judíos, y jóvenes. Muchos de ellos, treintañeros. El holocausto les queda lejos. Las experiencia de la huida de Europa, la inmigración y la integración, también. Tres décadas después de que Philip Roth, el clásico vivo de las letras estadounidenses, suscitase escándalo y aplausos con sus primeras novelas, un puñado de escritores judíos que escriben sobre judíos ha irrumpido con fuerza en el paisaje literario de Estados Unidos. Los hijos de Roth escriben a hombros de gigantes. Aunque algunos se sientan incómodos con las etiquetas, antólogos y críticos les han designado seguidores de una tradición, la judía-americana, que ha dado algunos de los clásicos de la literatura norteamericana contemporánea, como el propio Roth o Saul Bellow. Algunos nombres están consagradados, en su país y en Europa. Es el caso de Jonathan Safran Foer, nacido en 1977 y autor de las novelas Tan fuerte, tan cerca y Todo está iluminado,la historia de un muchacho norteamericano que viaja a Ucrania en busca de la mujer que medio siglo atrás salvó a su abuelo de los nazis. Otros ya han disfrutado en Estados Unidos de la aclamación del público y la crítica. Es el caso de Gary Shteyngart, nacido en 1972 en Leningrado y emigrado en 1977. "Soy Misha Borisovich Vainberg, edad: 30 años, un hombre de enorme sobrepeso, ojos de azul profundo, una bonita napia judía que trae a la mente la raza más distinguida de loros, y unos labios tan delicados que desearías limpiarlos con el anverso desnudo de tu mano", arranca su última novela, Absurdistán,publicada hace año y medio. El humor conecta a esta generación - también puede incluirse en ella a Nathan Englander y a Michael Chabon, mayor que los autores mencionados- con antecesores como Roth o Isaac Bashevis Singer, el Nobel yiddish. Pero hay diferencias. "La mayoría de judíos ya no son inmigrantes, ni pobres, ni marginados", escribe el escritor Paul Zakrzewski en Tribu perdida,una antología de ficción judía publicada en el 2003. "La identidad judía ya no se basa sólo en la identificación con Israel y el holocausto". Es verdad que muchos de estos autores abordan el holocausto, aunque sea de forma indirecta, como es el caso de Englander en El ministerio de casos especiales.Pero, como ha ecsrito el profesor de Yale William Deresiewicz en un artículo severo con estos autores en la revista The Nation,"no escriben de su propia experiencia". "La parte más visible de la generación de novelistas conscientes de ser judíos - remachaba- parecen evitar su propia experiencia porque ésta resulta demasiado aburrida".
Una nueva generación de escritores judíos irrumpe con fuerza en la literatura de EE.UU.
M. BASSETS - Nueva York
El humor conecta a esta nueva generación con antecesores como Philip Roth o Isaac Bashevis Singer Son judíos, y jóvenes. Muchos de ellos, treintañeros. El holocausto les queda lejos. Las experiencia de la huida de Europa, la inmigración y la integración, también. Tres décadas después de que Philip Roth, el clásico vivo de las letras estadounidenses, suscitase escándalo y aplausos con sus primeras novelas, un puñado de escritores judíos que escriben sobre judíos ha irrumpido con fuerza en el paisaje literario de Estados Unidos. Los hijos de Roth escriben a hombros de gigantes. Aunque algunos se sientan incómodos con las etiquetas, antólogos y críticos les han designado seguidores de una tradición, la judía-americana, que ha dado algunos de los clásicos de la literatura norteamericana contemporánea, como el propio Roth o Saul Bellow. Algunos nombres están consagradados, en su país y en Europa. Es el caso de Jonathan Safran Foer, nacido en 1977 y autor de las novelas Tan fuerte, tan cerca y Todo está iluminado,la historia de un muchacho norteamericano que viaja a Ucrania en busca de la mujer que medio siglo atrás salvó a su abuelo de los nazis. Otros ya han disfrutado en Estados Unidos de la aclamación del público y la crítica. Es el caso de Gary Shteyngart, nacido en 1972 en Leningrado y emigrado en 1977. "Soy Misha Borisovich Vainberg, edad: 30 años, un hombre de enorme sobrepeso, ojos de azul profundo, una bonita napia judía que trae a la mente la raza más distinguida de loros, y unos labios tan delicados que desearías limpiarlos con el anverso desnudo de tu mano", arranca su última novela, Absurdistán,publicada hace año y medio. El humor conecta a esta generación - también puede incluirse en ella a Nathan Englander y a Michael Chabon, mayor que los autores mencionados- con antecesores como Roth o Isaac Bashevis Singer, el Nobel yiddish. Pero hay diferencias. "La mayoría de judíos ya no son inmigrantes, ni pobres, ni marginados", escribe el escritor Paul Zakrzewski en Tribu perdida,una antología de ficción judía publicada en el 2003. "La identidad judía ya no se basa sólo en la identificación con Israel y el holocausto". Es verdad que muchos de estos autores abordan el holocausto, aunque sea de forma indirecta, como es el caso de Englander en El ministerio de casos especiales.Pero, como ha ecsrito el profesor de Yale William Deresiewicz en un artículo severo con estos autores en la revista The Nation,"no escriben de su propia experiencia". "La parte más visible de la generación de novelistas conscientes de ser judíos - remachaba- parecen evitar su propia experiencia porque ésta resulta demasiado aburrida".
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El nobel yiddish: Isaac Bashevis Singer
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