viernes, 7 de marzo de 2008

Prensa prostituida


La Gaceta de los Negocios publica esta mañana una información que, no por sabida, es menos dolorosa: "la prensa se forra con la prostitución". La noticia viene a cuento porque los socialistas llevan en su programa electoral la promesa de promover un código de autorregulación para que los medios escritos supriman los anuncios de contactos sexuales, "ya que la prostitución está íntimamente ligada al tráfico de mujeres". En febrero de 2007, el Congreso "recomendó" a los periódicos que prescindieran de esos anuncios, pero nadie se lo ha tomado en serio. El negocio es demasiado suculento, y Roberto R. Ballesteros lo explica en su artículo: en un día normal como el de ayer, El País ingresó 16.600 euros por su sección de contactos, lo que quiere decir que al año, "tirando a la baja", el periódico ingresa más de seis millones de euros por promover la prostitución (es el 2,8% de su volumen de negocio, tremendo). El Mundo roza los cinco millones anuales, otros dos se lleva ABC y La Razón llega a medio millón. En total, casi 14 millones de euros al año sólo sumando cuatro cabeceras. Por ahora sólo la propia Gaceta, Público y Avuí han optado por no incluir anuncios de este tipo en sus páginas, y 20 minutos los retiró escuchando a la Cámara pero, como reconocieron numerosas asociaciones de prensa cuando el debate surgió hace un año, si no es por ley será casi imposible que nadie más se sume a esa apuesta. El motivo es evidente: con esos anuncios se pagan sueldos, viajes, rediseños de maqueta. Guste o no, sostienen la economía de muchos diarios. Pero digo yo que podíamos apretarnos el cinturón en otras cosas y eliminar de una vez anuncios degradantes y que esconden mafias, trata de blancas, muchas ilusiones truncadas, muchas promesas del Este. Si no, no podemos enarbolar la bandera de los derechos humanos, la legalidad, la dignidad de la mujer. Que la prostitución existe desde que el mundo es mundo, ya, como la guerra, pero no es cuestión de que nosotros la azucemos. Digo yo.

jueves, 6 de marzo de 2008

Caravana de amigos


Madruga, trasnocha, sin descanso, escribe en un bus mareante o sentado en el filo de una fuente en el pueblo más perdido de la sierra de Jaén, sin una rayita de cobertura en la 3G. Lo que hacen los periodistas en campaña es de Pulitzer, así que esta humilde entrada es un homenaje a todos los que se pelean con el mensaje repetido (15 días de la marmota, uno detrás de otro), con la tecnología, con las prisas y con los jefes de prensa de los partidos. Llevo días leyendo textos maravillosos en la prensa nacional sobre la actividad de ZP y Rajoy pero, como siempre que hay coincidencia, nadie habla ni escribe por estos lares de lo que se cuece en Andalucía. Por eso os dejo los enlaces de los blogs de campaña que han creado algunos de mis amigos, con los que podréis entender algunas claves de esas otras elecciones del 9M. Son divertidos, irónicos, observadores, inquietos, y tienen una pluma envidiable, así que disfrutad de estos bocados de cronistas pata negra. Por Mónica, Inma, Isabel y Antonio, grandes entre los grandes.





P.D.: Como siempre, la viñeta es del maestro, El Roto.

Cita con la libertad


El próximo miércoles, 12 de marzo, Reporteros Sin Fronteras y la UNESCO celebran el primer Día Internacional por la Libertad de Expresión en Internet. Actualmente hay 63 ciberdisidentes encarcelados en el mundo y China, de nuevo, repite como el país que mejor ejerce la censura en la red. En la web de RSF os explican cómo sumaros a su denuncia.

miércoles, 5 de marzo de 2008

El Bicentenario


Pérez-Reverte, Artola, Fraser, De Diego... La lista de expertos que están glosando estos meses el Dos de Mayo y la Guerra de la Independencia es interminable, así que no, no voy yo a dogmatizar con mis conocimientos de aficionada de andar por casa. Pero desde hace días tengo pendiente colgaros esta fotografía de Claudio Álvarez (El País), que representa el monumento dedicado al teniente de Infantería Jacinto Ruiz Mendoza, héroe de la jornada madrileña junto a los capitanes Daoiz y Velarde. Se encuentra en la Plaza del Rey de Madrid, entre la calle Barquillo y el Cuartel General del Ejército de Tierra, y es una obra maestra de Mariano Benlliure. La foto, no me lo negaréis, es bien hermosa, y me sirve para recordar a uno de los personajes más entrañables de cuantos pinta el Jefe en su Día de Cólera. Mientras llega el 25 de abril y el Canal de Isabel II inaugura la exposición comisariada por el de Cartagena, os animo a que visitéis España 1808 – 1814: La nación en armas, la muestra abierta hasta el 11 de mayo en el Centro Cultural de la Villa (Teatro Fernán Gómez). Es fantástica, y además es nuestra...

martes, 4 de marzo de 2008

En casa


El debate y su resaca me hicieron maldormir. No había manera de pegar ojo con tanto reproche cruzado. Así que, hecho insólito en una dormilona empedernida, esta mañana me tiré de la cama y me largué a la calle cuando aún era de noche, muy de noche. A respirar. A ver con ojos soñolientos. Aunque ahora el termómetro vaya bajando por obra y gracia del frente polar que hiela media Europa, a primera hora Madrid aún guardaba el calor de un lunes luminoso, el calor de las sábanas. Y por una vez, al fin, he logrado ver la ciudad como mía. Acogedora, como un refugio, mía y de nadie, y de todos. Al fin he visto la Gran Vía como la pintó Antonio López, como un escenario al que aún no han llegado los actores, que se empieza a iluminar para la función. Y por una vez, al fin, he visto que Madrid puede ser mi abrigo y mi rincón, donde perderse y encontrarse. Ya ni el tráfico ni las prisas ni los malos modos ni el metro estresante podrán robarme ese minuto de paz. Pardiez, ahora que no sé si seguiré por estos lares es cuando empiezo a sentirme cómoda. Suele pasar. No lo aprecias hasta que lo pierdes ("Nada más amado que lo que perdí", cantaba Serrat). Nada, nada. Pamplinas. Como si no hubiera dicho nada. Esta entrada en realidad era sólo una excusa para poner un cuadro que adoro...

lunes, 3 de marzo de 2008

La ausencia de Dios


"Dios es una excusa tranquilizadora", dice el gato. "No, hay que creer en un Dios adulto, un Dios que se cubre la cara y que nos interpela por el vacío, por su ausencia", le responde su dueño. El diálogo forma parte del primer volumen de El gato del rabino, el comic de Joann Sfar, un tomo en el que leemos cómo el minino empieza a hablar (y a filosofar) tras tragarse al loro de su familia judía. La cita me viene a la mente tras encajar las declaraciones de Eliyahu Rafaeli, un líder ultraortodoxo del norte de Israel; un periodista de la BBC le pregunta si Dios, si su Yavé innombrable, aceptaría de buena gana la humillación y la muerte a la que estos días -y al menos desde 1948- el Ejército israelí somete a los palestinos. Su respuesta: "Somos el pueblo elegido y si Dios es ciego será por algo. Nos deja hacer no para después llevarnos por el buen camino, sino porque sabe que estamos recorriendo ya la senda correcta. Tenemos la legitimidad de ser el pueblo de la Alianza y eso nos da poder para atacar a quien nos amenaza, a quien sólo busca nuestra destrucción". Tan contundente, tan duro, tan injusto. Rafaeli (que no sé si tendrá algo que ver con la novia de DiCaprio) se acoge a su Dios como parapeto para realizar las mayores atrocidades, un comportamiento que hasta alguno de su rama llama soah, holocausto. El gato lo decía en tono crítico, pero este caballero lo aplica a rajatabla. Dios es su excusa, su patente de corso, la que le permite dormir tranquilo. Convencido hasta el fanatismo. Somos los elegidos y los demás nos sobran en el camino. Ni siquiera admite la tesis del rabino, que con esa profunda raíz dialéctica del judaísmo insiste en creer en su Ser supremo, pero a la vez que estudia hasta desfallecer por qué nos abandona, por qué deja que sus hijos elijan el odio, la maldad, la estela de Caín. Qué va. Eso es sólo historia de comic y de las sinagogas con líderes racionales (y perdón por el término, serán todo lo racionales que pueden serlo los jefes espirituales de los templos, de cualquier tipo).
Decía Óscar Mijallo (TVE) este fin de semana, en un crónica fantástica desde Jerusalén, que dos de cada tres israelíes se muestran no sólo dispuestos sino deseosos de negociar una solución pacífica con los palestinos. Entonces no sé a cuento de qué estos ultras andan siempre metiendo la pata y mostrando un sentir que no es el mayoritario del país. Lo único que logran es cosechar oposición en todo el mundo y rechazo por parte de los moderados. Claro que, es evidente, tienen quien les siga la corriente en el Gobierno. Pues nada, así nos va, tres muertos contra 116, 12 heridos leves frente a 350 de diversa consideración. Por si hay dudas, la primera parte de la comparación pertenece a población de los Territorios Ocupados; la segunda, a civiles y militares israelíes. Vientos de guerra de nuevo en Gaza. Los pirómanos siguen con la llama encendida.
La foto: Un niño llora la muerte de un familiar en el norte de Gaza. Eyad Baba, AP.

Magris


Los lunes son menos lunes cuando abres el ABC y te encuentras una doble de Claudio Magris. El día sería redondo si lo leyéramos en el café San Marcos de Trieste, con el maestro, el Duke of Segunda Mano, mirando desde la mesa de enfrente. Pero, claro, eso ya es mucho pedir. Os dejo una dosis de la mejor literatura europea para arrancar bien la semana.

viernes, 29 de febrero de 2008

De Oscar


Mi amigo Óscar me envía una película que se ha llevado el Oscar a la mejor canción de este año. Pero yo eso no lo sabía hasta hace diez minutos. Lo que sé es que precisamente ese tema me encandiló anoche, hasta el punto de que buscando a sus autores me he enterado del premio. En fin, el trabajo, que me hizo dormir en vez de oír la gala de LA (ya te copio, Marianita) como todos los años. Os dejo el videoclip de Falling slowly, como se llama la canción, compuesta por Glen Hansard y Marketa Irglova.

Birmania


Ha sufrido tanto o más que los monjes y demás opositores a la Junta Militar de Myanmar, pero ni viste túnica azafrán, ni chilla con su megáfono, ni reza contra la represión. Aunque sus ojos gritan más que cualquier letanía, que cualquier consigna. Se llama Birmania, tiene cuatro años, pupilas tristísimas, negrísimas, y 70 perdigones y una bala en su cuerpo de perra mestiza. Su historia está hoy en todos los periódicos, pero no podía dejar de recordarla en esta humilde choza. Por suerte, la asociación El Refugio la ha salvado de una muerte segura. Al principio, cuando la encontraron en una finca de Toledo junto a sus ocho cachorros, sólo le vieron un ojo dañado, ciego de un perdigonazo, algo habitual en animales destinados a la caza. Al hacerle una radiografía vino la conmoción: más de 70 proyectiles y una bala en el costado. Nunca, dicen los veterinarios, se habían encontrado un caso tan sangrante. Ahora están buscándole una familia de acogida, mientras le terminan de hacer pruebas para saber qué daño le está causando tanto plomo. Está ingresada pero su estado de salud es bueno.

A los que a veces pensamos que los perros son infinitamente mejores que los humanos estas cosas nos causan una úlcera del 20. Otro caso, otro más de los muchos que esta y otras asociaciones denuncian a diario. Por eso hay que contarlas, hasta que el código penal se aplique como dios o el diablo mandan, hasta que deje de haber matagatos por el mundo. Os dejo el vídeo en el que veréis a Birmania medio recuperada. Y un regalo: el artículo de Reverte, aquel de la perra canela, uno de los más hermosos del Jefe. Que para algo viene a cuento.





jueves, 28 de febrero de 2008

28F


Los nacionalismos me parecen un atraso notable en estos tiempos de globalización. Tampoco creo que tenga más mérito nacer en una comunidad histórica o en una que no lo sea. La batalla de los Estatutos me interesa sobre todo si con las reformas se logra mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Pero ya. La defensa del terruño no ha sido nunca una de mis prioridades, pero debo reconocer que hoy, 28F, el primer Día de Andalucía fuera de Andalucía en muchos años, me está volviendo un poco bizcochona. Todo suma: la lejanía de los míos, que sí están hoy de fiesta; los recuerdos del desayuno de pan, aceite y batido en el cole, decorado con banderitas, como previa a un día sin clases; los cinco años de Medallas de Andalucía, cinco años de emociones, de gente [más o menos] admirada, de momentos impagables con Antonio Ramos Espejo, Francisca Adame, Sara Baras, Márquez Villanueva, Chocolate, Ruibal, Ginés Morata y hasta Bisbal.

De los himnos digo lo que George Brassens aplicaba a la música militar (escuchadlo en boca de Paco Ibáñez), con lo cual me pasa lo contrario que a aquel niño que inventó Delibes para su Madera de héroe, o sea, no me emocionan lo más mínimo. No es esa parafernalia la que me hace querer a Andalucía, sino la sensación de pertenencia a una tierra que fue, que es, mi infancia, mis recuerdos, mis sueños, el teatro de operaciones de mi vida para lo bueno y lo malo. En esas galas del Maestranza, entregando las distinciones de Hijos Predilectos de Andalucía, he escuchado lo que yo siento en palabras de un maestro, el filósofo Emilio Lledó. Nunca nadie lo ha resumido de una manera más bella y certera. Y más aún ahora, que estoy lejos del sur. Os dejo algunos párrafos de esa patria encerrada en un fandango (aquel titular que me prestó el dire), la misma que siente esta mediomanchegamedioandaluza que hoy está lejos del Paseo de Colón, y lo echa de menos.


"Muchas veces me he preguntado de dónde soy, aunque mis raíces de diez o doce generaciones estén en Salteras. Pero nunca me ha inquietado ese aparente desarraigo porque, en ningún momento, me he sentido desarraigado. Después de la guerra civil, pasaba los veranos, para reponerme del hambre madrileña, en Salteras, en casa de mi madrina Fernanda, casada con un tío de mi padre, que murió muy joven. Yo fui, para ella, el hijo que no tuvo, y glosando, salvadas las diferencias, al paisano a quien tanto admiro y que tanto me acompaña, fue mi infancia y adolescencia el recuerdo del olor del jazmín, de un patio de Salteras.
¿Mi patria?: Mi lengua y el mundo real o literario que la cobija. Y un poco también el Neckar que fluye junto a Heidelberg, a cuya vera pasé diez años de mi juventud con Montse, y donde también se asienta mi memoria, porque nada hay más inmóvil que un río que fluye. Y el Pisuerga, y el Teide, a cuya sombra, en la Laguna, di mis primeros paso de catedrático universitario y donde nació mi hijo pequeño, Fernando ¿Y por qué no la suave curva del Mediterráneo, en las costas de Barcelona, en cuya Universidad trabajé once años?¿Mi patria? ¿Y por qué no los años de Berlín, esa ciudad sorprendente, paradójicamente tan poco prusiana, en la que han vivido alguno de las personalidades más libres y creadoras de nuestro tiempo (Bertold Brecht, Albert Einstein, Max Plank, Käthe Kolwitz, Clara Zetkin, Rosa Lusenburg, Otto Klemperer, George Grosz, Robert Koch, Hans Scharoun, Walter Benjamin, Rudolf Virchow, Lovis Corinth, Lise Meitner, Paul Hindemith, etc.) y donde pude presenciar toda las conmociones que provocó la caída del muro?
¿Mi patria?... Pero un día, en mi casa de Berlín, sentí, por la radio, un fandango de Antonio Núñez, y esa voz de mil resonancias y matices, me trajo el recuerdo de las manos de madrina Fernanda, y el olor del jazmín de su patio y el frescor del pozo. ¡Mi patria!, dije. Mi pueblo, mi gente, mi memoria".


P.D: Aquí va un enlace con varios himnos de Andalucía, que así versionados y aflamencados parecen menos politizados. Os recomiendo el tema orquestral de Manolo Sanlúcar, las alegrías de Chano Lobato y la taranta de Carmen Linares: http://www.cecaba.org.ar/modules.php?name=Forums&file=viewtopic&p=163#163