El primer lunes de abril de 1625, en la aldea de Meung, comenzaba la historia de amistad más intensa que han visto los siglos: la de Athos, Porthos, Aramis y D' Artagnan. Con el mismo espíritu que alentó a los cuatro magníficos abre hoy esta humilde posada al borde del camino. Para que los míos (y los invitados) se acerquen a compartir la vida. Que Dios o el Diablo os guarde...
miércoles, 9 de julio de 2008
Ale
Os presento el blog del maestro Luque, Alejandro Luque. Reporterillo, poeta, cuentista. Todo lo hace bien. Tenerlo cerca es una de las bendiciones del regreso a casa. Un buen tipo.
Expolio nazi
El Museo de Arte e Historia del Judaísmo de París reúne obras de maestros de la pintura arrebatados a sus propietarios.
http://www.elperiodico.com/galerias.asp?idioma=CAS&idgaleria=1191&idfoto=18201&index=0
http://www.elperiodico.com/galerias.asp?idioma=CAS&idgaleria=1191&idfoto=18201&index=0
La última carta

Jueves, 10 de abril de 2008
Iñaki Ochoa de Olza
Me parece que ya se ha hecho tarde para cambiar de rumbo, y además no tengo ganas. Creo que somos tipos tercos, de esos que nunca aprenden aunque les muelan a palos. Sostengo que la escalada ha rescatado mi vida de las garras de una existencia burguesa, mediocre o insignificante, o todo ello a la vez.
Aunque haya quién piense que sólo somos los niños malcriados de una sociedad decadente, yo no lo creo así, y sólo espero el momento de subir bien alto para mirar una vez más con infinita libertad dentro de mí, y para robarles energía a estas montañas sin par que me alimentan y enriquecen cada vez más.
Esta vida, que yo mismo he elegido, me llena profundamente. \\\"Piedra que rueda, no coge musgo\\\" dice un refrán, creo que inglés o algo peor. Mis paisanos de Barricada lo cantan mucho mejor, sin duda; \\\"Mira cómo todo se llena de polvo, cuando no le das meneo a la vida.\\\". Para barricada de verdad, esta pared sur del Annapurna que domina nuestras vidas y es el objeto de nuestros anhelos, esperándonos como un amigo fiel y silencioso. Y para meneo, el que sin duda nos espera. En toda la historia, sólo 5 personas han subido a la cima por la arista este, nuestra ruta.
Hemos comenzado el arduo trabajo de encontrar la ruta y equipar los primeros campos de altura, acarreando hacia ellos toda nuestra impedimenta, que es escasa pero aún así pesa lo suyo en nuestras mochilas. Como siempre, escalamos sin sherpas, y por supuesto sin oxígeno. La ruta no decepciona; es farragosa, inconcreta y exigente desde el primer metro. Para empezar a hablar del tema, hay que perder 200 metros de altura y bajar a un glaciar pedregoso que nos separa de la morrena opuesta, lugar donde se instala el campo base tradicional. Pasado este sombrío lugar, una empinada travesía de hierba congelada nos pone en apuros, y debemos ponernos los crampones para superar el tramo, que dejamos equipado con una cuerda de 150 metros, ya que un simple resbalón sería mortal de necesidad. Todo ello a la altitud extrema de 4.200 metros. Miseria desde el principio, cómo me gusta.
Así es como empezó todo, hace ya unos días, pero ahora una semana larga de mal tiempo nos ha dejado más o menos inmovilizados en nuestro campo base. Las nevadas, copiosas y diarias, han ralentizado nuestro ritmo pero no han mermado un ápice nuestra moral. Poseemos tiempo de sobra, tenemos de todo y nada será capaz de desesperarnos. No pasa nada por un poco de nieve, ya que falta prácticamente toda la temporada y, cuando la mayoría de las expediciones de este año todavía no han llegado a sus respectivos campos base, nosotros tenemos ya el objetivo en el punto de mira. Además me encuentro especialmente satisfecho de la elección de compañeros de este año, que modestamente juzgo como un gran acierto. Horia Colibasanu, un gran amigo, está en muy buena forma, además de que no deja de hacer bromas. Don Bowie es un escalador excelente, extremadamente fuerte, motivado, tranquilo y además un excelente compañero. Me parece que no será la última vez que nos veamos las caras.
Por la noche hace todavía mucho frío, cuando deja de nevar, y a veces me siento a ver las estrellas, en el memorial que domina el campo base, bajo las banderas tibetanas de oración. El cielo que disfrutamos aquí no se puede ver en ningún otro lugar, y el silencio es una droga que colma mis venas de paz. Sentado entre las placas de los amigos y desconocidos que dejaron aquí su vida, sonrío en su memoria, miro al gigante Annapurna, y sigo susurrando versos de alguna vieja canción; \\\"Y si me dejas, te voy a pintar con el color de cualquier esquina\\\".
martes, 8 de julio de 2008
Leopardos y purasangres

"No se le pueden borrar las manchas a un leopardo ni enganchar un purasangre a un carro. No están en su ambiente".
Lo decía Walter Burns, el director del periódico inventado por Wilder en Primera plana. Trataba de explicar así por qué un periodista nunca deja de ser periodista, por qué no se puede convertir en un publicista si el oficio le puede, por qué es incapaz de rendirse al marketing. Sencillamente, no sobreviven porque no están en su ambiente. Y si se acostumbran y lo hacen con gusto, es que no eran tan periodistas. Más claro...
lunes, 7 de julio de 2008
domingo, 6 de julio de 2008
Hopper
El pintor de la soledad, lo llaman a veces. Es Edward Hopper. Reconozco que tengo debilidad por él (alimentada, entre otros, por el maestro Muñoz Molina), y por eso me ha alegrado tanto ver esta reseña que le dedica El Cultural. Os dejo Hotel room y A woman in the sun, dos de mis obras favoritas, junto al clásico Night hawks.



Mi teniente
A ver si aprendemos de una vez de gente como la teniente González Torres. Juventud, entrega y hasta sentido del humor bajo el uniforme. Que somos ya muy mayorcitos para tantos tópicos.
P.D.: la fotografía, de Javier Barbancho (El País).
sábado, 5 de julio de 2008
La noticia llama a tu puerta
Entro en el blog de Óscar Mijallo y me encuentro el relato acelerado del ataque con un bulldozer en la jerosolimitana calle Jaffa, que dejó cuatro muertos el pasado miércoles. Llevo días dándole vueltas. Seguro que todo pasó cerca de la oficina de TVE en Jerusalén, allí donde Agustín Remesal puso a mi disposición todos los medios que un dominguero del oficio necesita para sobrevivir. Allí donde hacía sus medianillas, donde conocí a Taly, una editora con un par, que curraba enferma y todo, donde estaba el despacho de José Luis Márquez, vacío por sus vacaciones (¡lástima!). En estos días de viajes no había visto informativos en televisión, y ahora descubro que no es que todo pasara cerca (la calle Jaffa es más larga que un día sin pan) sino que todo ocurrió a las puertas de la delegación española. Por eso, y porque se movió como dios manda, Daniel Ruiz, el cámara de TVE, logró las mejores imágenes. Lo dice Óscar y cualquiera que las vea. Periodismo en estado puro. La crónica en casa. Tremenda la secuencia completa. Ay, las cosas que pasan en Jerusalén...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
