jueves, 31 de julio de 2008

Otoño de cambios

Alexandra Boulat, para Time. Residencia de Ehud Olmert en Jerusalén, marzo de 2007.-
Ehud Olmert anuncia que se va, que los escándalos se lo comen, que no concurrirá a las primarias del Kadima, ese partido extraño creado tras la pataleta de Sharon -el líder muerto en vida- con su gente del Likud. Kadima, adelante, ese partido que todos llaman centrista, nada más lejos de la realidad. Ahora Olmert deja que se peleen por el sillón Livni (Exteriores) y Mofaz (Transportes). Habrá sangre, que los dos tienen buenos dientes, pero la ministra, entiendo, es la favorita, tremenda fiera. Dice el antiguo alcalde de Jerusalén que quiere irse dejando un acuerdo con los palestinos. ¿Tenemos que aplaudirle la gracia? ¿Quiere conseguir en un mes lo que no se ha logrado en 60 años de historia de Israel, lo que él no ha intentado arreglar en su corta legislatura? Ya es una quimera ("aquello que se propone a la imaginación como posible o verdadero, no siéndolo", dice la RAE) que Annapolis se aplique y el año 2009 sea el de la declaración del Estado palestino, aunque sea de forma testimonial. ¿Cómo tiene la dicha de jugar siquiera con este asunto? Netanyahu ya anda pidiendo elecciones anticipadas para otoño, algo previsible cuando Olmert venció en marzo de 2006, cuando se erigió como el menos torpe entre los torpes, a juicio de los israelíes. El tango que se marcó en la noche de la victoria con su mujer (Aliza, señora pacifista y que vota al Meretz) se le ha enredado demasiado. Otoño movido. Otoño de cambios. Lo importante es que sean buenos para esa tierra y sus vecinos. Estaría bien estar allá para contarlo...

miércoles, 30 de julio de 2008

A golpes

Masanori Yoshida/Agence France-Presse — Getty Images (The New York Times).-

La manifestación de anoche en Belgrado en apoyo del carnicero Karadzic acabó con un ataque a los reporteros de TVE. Bien sé que hay torturas, secuestros y censuras tremendas en el periodismo de este perro mundo como para reseñar un golpe en la cabeza con una barra de hierro y un visor de cámara roto, que fue el saldo de la agresión contra el cámara Óscar Martínez. Pero, qué queréis, por cercanía, porque son los nuestros, este caso me preocupa y me pide un post. Por eso y porque el plumilla del trío es Luis Pérez, enorme redactor de la pública, compañero del curso de corresponsales del Ejército de Tierra y amigo cuando ha hecho falta. El buen trabajo que está haciendo su equipo en Serbia no merecía tiritas, sino aplausos. Menos mal que el daño no les ha impedido seguir contándonos lo que pasa.

Dios...

http://www.haaretz.com/hasen/spages/1006664.html

Ando como hormiguita

viernes, 25 de julio de 2008

Dos bics con regalo





Entender el horror

Cuando conocí la detención de Radovan Karadzic me fui en busca de El pintor de batallas. Había reflexiones del Jefe que quería releer, lo necesitaba para entender el horror, o al menos intentarlo. Saltando páginas, he recordado esta entrevista que le hizo el maestro Gabilondo en el Café Gijón, y en la que resume esas claves. Morir, matar, guerrear, sobrevivir.

Callejeros

Las calles están llenas de plantillas, de esas que igual te enseñan el rostro del Che que te recuerdan que "sin ti, soy yo", o sencillamente anuncian la BIACS. Por la madrileña calle San Bernardo encontré hace meses ésta otra, que me resultó bien curiosa: alguien que se acuerda de los nuestros. No grita nada, no tiene lemas ni siglas ni rostros conocidos. Es un fotero. Por eso la calle es el mejor sitio para estar, para ver pasar la vida. Me gustó. Ahora la he recuperado del baúl de los madriles y os la dejo.

jueves, 24 de julio de 2008

Etarra y realizadora

Un buen día, Maialen se fue a Legutiano, puso un coche bomba y mató a un guardia civil con mujer e hijo. Después, con su querido novio Arkaitz, regresó a Bilbao y se fue a trabajar, a ese edificio nuevo tan moderno que tiene la ETB. Su turno era el de tarde. Con las mismas manos que manipularon el explosivo, la nena subió y bajó regletas, toqueteó ecualizadores, giró controles y realizó la noticia, la que contaba lo que ella misma había hecho horas antes. Yo lo hago, yo lo cuento. Dos en uno. Y tan tranquila. Ahora, la pobre, justo cuando le habían hecho un contrato tras dos años en prácticas, va y se queda con dos palmos de narices. Jo, qué mala es la Guardia Civil que va y la detiene. Qué perverso el juez Garzón. Qué desfachatez.

El problema


"El problema del periodismo es que sólo le podemos dedicar 24 horas al día"
Daniel Mordzinski.-
P.D: La fotografía es un retrato del fotógrafo argentino a Enrique Vila-Matas, que se puede ver estos días en Casa América.